
Poemas de Mariana Finochietto
Breves comentarios biográficos
Antes de compartir los poemas de Mariana Finochietto, debemos mencionar que no sólamente publicó varios libros de poesía a lo largo de su recorrido vital sino que, recientemente, su obra reunida 2014 – 2024 fue publicada en México, a través de la editorial Medusa Editores.
Entrevista rusa
¿Qué es la poesía para vos?
La poesía es respirar.
A veces es inhalar, a veces es exhalar. A veces, también, es quedarse sin aire.
Pero siempre, sin duda, es sentirse conectada a una vitalidad extraña, poderosa y muy frágil. Un hilo de levísimo alambre por el que voy temblando hacia el asombro.
¿Cómo es tu proceso de escritura?
Tengo varias formas de acercarme a la escritura. La primera, la más feliz, es cuando aparece mágicamente una idea: llega con su música, con sus colores. Casi siempre sucede cuando estoy caminando, en el ocio del pensamiento, y tomo registro del verso, de los versos. El poema -bueno o malo- nace completo.
La segunda se produce con la disciplina diaria: sentarme a escribir un poema, en no más de cinco minutos. Escribo y suelto, escribo y suelto. Cuando regreso a los poemas, veo si van a quedarse conmigo o deben borrarse.
La tercera forma es relativamente nueva para mí, y es darle tiempo a una idea, dejar que forme cuerpo, que respire, que crezca. Entonces voy hacia la escritura con un concepto orgánico, que ya es – o tal vez nunca sea- un poemario. Los poemas ya están escritos en mi cabeza antes de que teclee la primera letra.
También hay otro proceso, que aprendí a aceptar con amor, y es el de la no-escritura. El de estar callada, seca, guardada en mi silencio. Es un espacio indispensable para quien escribe, y alguna vez fue doloroso. Ya no. Son vacaciones del lenguaje, donde ordeno la ropa o cuido de mi jardín.
¿Te acordás cuándo o porqué empezaste a escribir?
Escribía de adolescente, como todos los adolescentes: leía de manera obsesiva, era sonetista, y bastante mala.
Luego tuve a mis hijos, y me dediqué a criar, a sostener eso que era urgente. Me pasaron veinte años. A los cuarenta, por una crisis del cuerpo, hice una meditación que hablaba del síntoma como un guardián que avisa lo que el ser necesita. Yo necesitaba escribir, nombrar en mi lenguaje, experimentarlo. Lo hice. Y no paré nunca más.
Poemas de Mariana Finochietto
Retrato
Abre su boca
la noche
me devora
tiendo
mi cuerpo
en su tallo carnívoro
soy
una magnolia
magnífica
otra flor
en un jardín
de pinceladas mustias
apenas
tengo la edad de la oscuridad.
Blancos
Vengo a nombrar la tristeza
del sereno fulgor de la magnolia
en el espejo oscuro de la noche
su derroche de plata
su silencio inmenso
vengo a pensar en el blanco
sobre blanco en blanco
en otra cosa
que me aleje del agua y su tormenta
de la vida que se quiebra en un tallito
con la inundación
Blanco sobre blanco
la magnolia
y su pétalo mustio
pero la pena es oscura
es sigilosa.
Otras lluvias
Y si lloviera
en otras lluvias
con olores azules de linar
con la ternura
de los altos duraznos del potrero
si la lluvia
trajera
aguas perdidas de los ríos
donde aprendí la mansedumbre de esperar
alguien como mi padre
y no su ausencia
sostendría la cañita de las tardes.
Agreste
En mis sueños
Corro descalza
sobre un linar en flor.
Mis pies
abren heridas
en la pureza del azul.
Huyo
hacia la oscuridad
como un potro asustado por un rayo.
Me recoge la luz.
Me tiendo
silvestre
a mirar el alba.
Para conocer más sobre la autora:
Mariana Finochietto (General Belgrano, 1971). Publicó: Cuadernos de la breve ceguera; La hija del pescador; Jardines; Piedras de colores; El orden del agua; Madura; Quiero sacar la cabeza por la ventanilla de tu coche; Patio; Trinchera; Desviadero. Su Obra reunida 2014-2024 fue publicada en México.
Poesía, cine y actualidad.


