Poemas de Manuel Bozzo

Poemas de Manuel Bozzo

Poemas de Manuel Bozzo

Breves comentarios biográficos poemas de manuel bozzo

Antes de compartirles los poemas de Manuel Bozzo, consideramos, más que fundamental conocer algunos detalles de su vida, para adentrarnos de lleno al mundo que construyen sus textos. De oficio metalúrgico, el poeta rosarino ya despertó el interés de propios y extraños en el panorama poético actual.

Sobre él, debemos decir que nació en Rosario en el año 2004 (es para cerrar el estadio). Bozzo es hincha empedernido del club Rosario Central y de la lectura de poetas santafesinos. Dicen, quienes lo conocen que, además de ser un gran lector, es un excelente jugador de fútbol. Aunque si se lo preguntan, él, simplemente, lo niega.

Breves comentarios sobre su obra

Acerca de su recorrido poético, hay una serie de eventos que son trascendentales para conocer a nuestro autor: En 2023 ganó el primer premio de categoría juvenil del Concurso de Poesía Felipe Aldana. Concurso organizado por la Editorial Municipal de Rosario, con su poemario “En el corazón de un país sin nombre”. Dicho libro fue publicado por la misma editorial. Esta publicación lo dio al mundo de la poesía de lleno y con todas las letras.

Por otro lado, el autor fue seleccionado para la Residencia virtual del Festival Internacional de Poesía de Rosario, también en 2023. No conforme con esos logros, para su corta edad, también se empecina en construir lugares de participación coordinando, junto a Ernesto Gallo, el ciclo literario Escualo.

Entre otras cosas, según pudimos informarnos desde este medio, ya hay un nuevo libro en puerta que será publicado, prontamente, por una editorial de Capital Federal. Lamentamos, profundamente, no poder revelar más información a los atentos lectores, pero es un secreto de sumario. De todos modos, tranquilos, el tiempo nos traerá las noticias.

Los poemas

Hora pico

El sol da de lleno en la avenida
entibiando el agua estancada
que se filtró de la basura.
Por fuera del monoblock me imagino
la humedad de las piezas de los adictos.
Murales con caras de adolescentes.
Revoque grueso. Pintura desprendida.
El tránsito frenético se interrumpe
con los bajos de una cumbia
y un caño de escape cortado.
Un hombre fuma despacio
en la puerta del taller.
Al fondo, las chimeneas
los galpones de las fábricas
cáscaras vacías del sueño industrial.

Hay tanta luz que no sabés

si el cigarrillo está prendido

los jeans húmedos cuelgan del alambre
bajo las ramas del lapacho en flor

lo único que veo
son restos acumulados:

botellas vacías de vino tinto
y colillas tiradas al desagüe

el Para Elisa de los heladeros
chiflando saturado en la tarde

si digo algo
la voz se quiebra

cada movimiento parece
un gesto de despedida

las flores caen en el charco
las cenizas en el cenicero

Lo único rescatable de esta casa: la disposición.

Mi cama está junto al ventanal del patio
desde acá puedo esperar la noche.

Cuando aclara
la mugre se impregna a la luz
el tiempo suficiente
para ver la ropa sin doblar
asomando por el cajón abierto.

Cuando oscurece
no guardo otra imagen
que la de ese desborde.

Las estrellas bailan pero vos dormís

ciudad nueva
sin catedrales de piedra
ni rocanrol amplificado hasta el cielo

y llegan hasta tu puerta los sonámbulos que dicen
calle arriba está el corazón del carnaval

yo no voy con ellos, esta madrugada por lo menos

no apago las luces, dejo que se superpongan
a las del amanecer.

Yo conozco a los ángeles

Ahora que estoy tan borracho la pantalla parece un pedazo de cielo
la lluvia repica como los pasitos del perro sobre el piso de madera
hago movimientos mínimos en este pesebre de cristal
un hilo de agua cae en un balde, parece joda que esté rezando
pero el agua es una bendición, ¿sabés que yo conozco a los ángeles?
firmé un contrato con ellos en un baño público
me dijeron: a partir de ahora sos libre de hacer lo que quieras
pero no te olvides
con el alma no se jode.
Sigue cayendo agua te toca a vos cambiar el balde
y traé la birra por favor
no se puede estar así
tirados frente a la tele
fumando como desquiciados
saltando de una orilla a otra
tomando las curvas cerradas
balas perdidas en caída libre
el óxido es la sangre del metal
el fuego el eje móvil de nuestros días
y si revolvemos el cenicero y encontramos las líneas del futuro
¿vas a estar despierta para leerlas
con voz reseca de gitana?

Me gustaría prestarle atención a la película
lo que pasa es que una vez que se escucha
la gotera no se puede pensar en otra cosa.

Qué suerte la tuya
todavía no te diste cuenta.

*Fe de erratas: por una cuestión lógica, de formato y no de formas, los versos de los dos últimos poemas no respetan por completo la disposición que el autor les brindó. En el formato web computadora, puede leerse la versión fiel.

Para conocer más sobre el autor:

Poesía, cine y actualidad.

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