Poemas de Federico Belzunces

Federico Belzunces

Poemas de Federico Belzunces

Antes de compartir los poemas de Federico Belzunces, debemos mencionar que el autor nació en Mercedes, Provincia de Buenos Aires, en el año 1978. Es Doctor en Historia por la Universidad Nacional del Centro. Publicó libros, artículos y capítulos de libros sobre Historia Argentina. Es autor de Una casa sin paredes (2023) y A la espera del Tren Blanco (2024), dos poemarios publicados por la Editorial Vuelo de Quimera, La Plata.

Recientemente, publicó por la editorial Caburé el libro Guerra y Pan, su último libro publicado, del que compartiremos un poema en esta nota.

Entrevista Rusa

¿Qué es la poesía para vos?

La poesía es la rebelión del lenguaje, una disrupción a las narrativas dominantes. En la era de las imágenes y el bombardeo de información, me cautiva como una herramienta potente de comunicación, militancia y crítica social.

¿Y qué rol cumple la poesía en este nuevo libro?

En este contexto de crueldad, en donde la guerra se vuelve un espectáculo, hasta la indiferencia por saturación, sentí la necesidad de rescatar su lado más humano. Su vida cotidiana, la mirada de los niños, los costos emocionales, la destrucción de lo que nos rodea, incluso aquello que nos permite vivir.

¿Por qué escribir sobre la guerra?

La poesía me permitió encontrar la guerra en la singularidad del sufrimiento más íntimo, una búsqueda de la verdad en lo cotidiano, ajena a los bloques de información. Entre los hombres y su entorno, la metáfora se transformó en una necesidad explicativa de lo más trágico de la guerra, su filosofía del extermino. Así nace este libro.

Los poemas

1

la tarde que te fuiste
el beso
tus ojos de argentina música
salvaje cordillera alegre
manos de tierra

tu recuerdo
en niños del valle rojo
la plaza
detrás de la capilla
los surcos del viñedo

mis manos
recuerdo en la uva
de tus pies descalzos
tardes de San Juan

te fuiste
con alegría joven
al inocente juego de la guerra
niño voluntario

te dejaron
en la tierra helada
de la furia
de vientos con hambre

hasta ese día
del llamado
tu nombre
en la pregunta


soy la madre del soldado Luna
le dije

lo siento
escuché

en mis manos
la carta breve
de puño y letra

soy madre
de la patria humilde
viento manso en la montaña
cordillera herida de valles rojos

mi desgarro

30

mira el vaso
se muestra firme
ante la población enardecida

levanta el índice
vocifera

si quieren venir que vengan
que les presentaremos batalla

cumple el deseo de la guerra
escucha agitar sus bronces
sonríe
con la botella entre las piernas

en el océano sur
el ideal de la Argentina potencia
recibe el primer impacto

la señora Thatcher
sexo de Gillette
se sienta a su lado
moja el dedo en el whisky
se lo lleva a la boca
escocés dice
como le gusta a la reina

el general observa
se mueven pañuelos blancos

sobre el escritorio
una luz
la botella vacía
pasa el índice por los labios
toma
el último trago

31

la tundra asoma 
por el filo de mis ojos
confundidos con la tierra helada
en pozo de zorro

viento frío
muy frío
lluvias interminables

luego silencio
distancia de mar
en tonos azules rojos
amarillos

noche calma
con agua entrando en las botas
barro en la cara

la isla
en los huesos
miedo
en la memoria

observo
luceros en línea horizontal
son treinta segundos
a contar con las detonaciones
el impacto
y la suerte

prendo un cigarro
el jujeño tiembla
nos quedamos mudos
como sombras bajo el fuego

lluvias interminables
estaqueos
detonaciones
son treinta segundos
hambre

el frío
ya no asusta
a nadie
todos son enemigos

nos rendimos

la guerra consumada
nadie volverá
como fue

Para conocer más sobre el autor:

Poesía, cine y actualidad.

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