Emanuel Marty: Editar lo inédito

Emanuel Marty: Editar lo inédito
Emanuel Marty

Entrevista acerca del ensayo La edición de lo inédito de Emanuel Marty

Antes de avanzar hacia la entrevista “Emanuel Marty: Editar lo inédito“, precisamos hacer un brevísimo repaso sobre algunas particularidades. Lo primero es mencionar que el autor y editor nació en la localidad de San Jorge, en la Provincia de Santa Fe. Y que, desde hace muchos años, sostiene el proyecto editorial Unbudha Ediciones.

En el ensayo “La edición de lo inédito”, se hace un breve pero intenso repaso sobre algunas cuestiones fundamentales para pensar en un proyecto editorial artesanal. Destaca en él lo humano por sobre lo mercantil, la producción a pequeña escala, pero también aspectos más filosóficos como la diferencia entre publicar y editar.

Asimismo, en el ensayo se plantean también algunos aspectos que abren preguntas como ¿Publicar es volverse visible?. En tal caso, nuestro autor sostiene que, aunque puede suceder, no necesariamente van de la mano.

Para resolver algunas inquietudes en relación con el ensayo (que se encuentra disponible en la revista Mía en mí/ Miami ) es que avanzamos con esta entrevista.

Emanuel Marty: Editar lo inédito

Para comenzar me gustaría que nos cuentes acerca de Unbudha Ediciones.

Unbudha es un proyecto editorial que tiene como pilar a la autogestión. Trata de resolver todas las cuestiones ligadas a la publicación de la forma más práctica y económica. Podría decir que es una especie de emprendimiento que se sirve de las tecnologías blandas, en el cuál la inversión de materias primas es inversamente proporcional a la mano de obra. El valor agregado está allí, en el trabajo manual, y en la creatividad en todo su esplendor.

Editar poesía

En el ensayo hablás de que, a veces, publicación y edición no van de la mano. ¿Podrías profundizar en esa idea? ¿Supone la idea de que existen publicaciones que no fueron editadas?

No van de la mano de la misma forma que hambre y apetito, o visión y mirada no siempre van de la mano. Cómo digo en el ensayo, la idea que tengo del libro —el libro en cuanto dispositivo, el libro en cuanto agenciamiento—, es hacer que tanto la edición como la publicación lleguen juntas al final del camino. En el ensayo no supongo que existan cientos de publicaciones que no fueron editadas, sino que expreso la percepción que tengo de los circuitos en los que participo con mi proyecto: prolifera una idea que tiene más que ver con la cantidad y lo espectacular, que con la calidad y la sensatez.

La edición es sinónimo de tiempo, la publicación se relaciona más que nada con la inmediatez, carga en sí misma con el estrépito de lo imposible, no reconoce límites. En cambio, la edición es praxis continua, constantemente profundiza en la noción del cuerpo —el físico, el emocional—; se resiste a la idea de ser una mera facilitadora de contenidos. Por ello creo y repito que publicar es posible hacerlo sin haber pasado necesariamente por un proceso de edición. Lo que trato de advertir es acerca de la importancia que tiene para mí como editor artesanal aquel momento preciso en que me decido por hacer un tipo de libro y no otro. Hay un aspecto estrictamente técnico que entra en juego, y si bien puede funcionar para agilizar el proceso, a veces también puede volverse una carga.

Apuesta editorial

También, por otro lado, traés la idea de que publicar es “volverse público, pero no visible“. ¿Por qué es importante pensar en ello como editor? 

Esa idea la traigo de conversaciones que tengo con Pablo Serr, amigo y también editor artesanal. Lo que digo en el ensayo es aquello que yo puedo interpretar de nuestros intercambios. Creo que es importante pensar en que una cosa es volverse público, y otra muy diferente obtener visibilidad. Si creemos que una publicidad en Instagram soluciona el dilema de la audiencia a la que nos dirigimos, estamos muy equivocados. La belleza no tiene nada que ver con la cantidad de gente que está dispuesta a observarla. Y las mejores cosas en la vida, siempre son gratis. Aunque suene cliché, es verdad. Obviamente que necesitamos comer, y pagar el alquiler, pero creo que hay un límite moral en cada uno que marca una diferencia notable. Yo crecí, y me formé en la escuela de la autogestión.

Estaría bueno preguntarnos quien recibe el dinero que le damos a Instagram, y que otro tipo de contenido pagado funciona allí. Imagino un futuro en el que no todo tenga que medirse por la capacidad de acceso, y el bolsillo de quien está detrás. Por último, la visibilidad está profundamente vinculada a dos ejes férreos que son por un lado la legibilidad, y por el otro la legitimidad. El problema con la legibilidad, es que cierra más puertas de las que abre, y con la legitimidad sucede algo similar; el verdadero arte funciona cuando todos los comisarios se van a dormir la siesta.

Lo inédito y la publicación

¿Qué ocurre, según tu experiencia, cuando la lógica de publicación domina el proceso de edición?

Ocurre que los textos quedan huérfanos, y una vez que el autor muere, ya no los lee nadie. La lógica de la publicación es la lógica en la que prima la autofiguración, y la constante construcción del autor como una especie de entidad que poco o nada tiene que ver con la soberanía del arte per se. Yo pienso esto, y lo digo, y después termino publicando a estos autores. No sé realmente cómo funciona esto. Porque después en la feria, cuando una persona se acerca, lo que sucede es de otro orden. No opera allí la figura del autor, sino que se juega algo más sensorial y humano, que tiene que ver con aquello que aparece en el momento en que algo se detiene, y una persona te compra un libro de un autor que no conoce. El misterio puede más que cualquier cosa allí. Después también vendés libros de autores conocidos, claro, pero parece que muchas veces la gente los compra movida por una especie de fanatismo, que roza el coleccionismo.  

Emanuel Marty: editar lo inédito

Retomando el ensayo: cuestionás, allí, el capitalismo de plataformas. ¿Esa crítica define tu tarea? ¿Qué diferencias hay entre una publicación como producto de mercado y una publicación que se pretende artesanal?

Una publicación artesanal también es un producto de mercado. El capitalismo se las ha ido ingeniando para integrar todas las grietas por las que el agua planeaba escaparse. Creo que la gran diferencia, también como dice Pablo Serr, estriba en visualizar los procesos. Hoy por hoy no creo que veamos las diferencias, pero creo que con el tiempo podríamos sorprendernos ante el gran colapso del sistema industrial de publicación, como bien nos anticipa Eric Schierloh, editor artesanal también. Esa crítica define mi tarea en el sentido de saber que el mercado está ahí, y estoy dentro de su sistema yo también; no puede escapar a él.

Pero creo que prestando atención a cómo se mueven los brazos del capital, cómo se va actualizando su forma de controlarlo todo, uno siempre puede hacer una jugada diferente, y proponer otro tiempo, otra espesura, otra temperatura. Y allí directamente radica la materialidad de la edición artesanal que me interesa proponer.   

Práctica editorial

¿Es posible pensar hoy una práctica de editor en la que no todo vaya de la mano de la visibilidad y el rendimiento?

Es posible. Y tiene que ver con todo lo que vengo diciendo. A veces tenés visibilidad, y a veces no. El rendimiento no sé si lo entiendo muy bien. Porque siento que tiene que ver mas con una lógica empresarial. Y yo tengo un proyecto de muy pequeña escala. No hay una planificación de crecimiento, un plan a futuro. Hay ganas de trabajar con autores, y ver que pasa. La visibilidad viene del lado de los pares, con quienes uno comparte ferias y demás andanzas. La comunidad editorial, con sus dos grandes variables, la artesanal, y la industrial, es hoy una gran alegría para quienes formamos parte de ella. Cada vez que una feria termina, hay un aplauso sentido entre todos los editores que formaron parte. Y eso es algo que no he visto en muchos lados.  

¿Considerás que armar un catálogo es una especie de obra de arte?

Absolutamente.

Apuesta editorial

En alguna parte de esta entrevista mencionás que tenés cierta simpatía hacia el hecho de vender el libro de un autor que “no es tan conocido”. Es interesante este planteamiento desde la perspectiva en la que el editor puede apostar ¿A qué apuesta Unbudha cuando elige a un autor?

Creo que funciona a la inversa; son los autores los que eligen a Unbudha. La propuesta artesanal, de pequeña escala, con un catálogo construido por fuera de los cánones tradicionales, convoca a autores que el mismo circuito oficial no es capaz de contemplar. No hay que olvidar que empecé (y sigo) publicando primeros libros de autores; de ahí viene el título del ensayo (La edición de lo inédito).

Pero respondiendo a tu pregunta, apuesto a que los autores entiendan que cada paso del proceso será consultado con ellos, y que el libro será el resultado del intercambio que entablemos desde el primer al último paso. Aunque ese último paso no llegue jamás, dado que con la publicación del libro, se vuelven inminentes posibles presentaciones, reseñas, y participaciones en diversas ferias.   

Oficio y pasión

Finalmente, uno puede leer en el ensayo, tanto como en esta entrevista, una pasión desmesurada en la disciplina/ artesanía. Y si bien, Leminski bien advierte que no caben las especulaciones cuando se trata de pasión, no quiero dejar de preguntar ¿Qué esperás de Unbudha? o, en tal caso, ¿Cuál es el aporte ideal que quisieras que Unbudha deje en la cultura argentina?

Para mí, Unbudha es como una pequeña criatura que está dando sus primeros pasos. No creo mucho en esa idea de que el proyecto camine solo. Entiendo perfectamente que llevar adelante un proyecto como tal, es un camino arduo que implica que yo en lo personal esté a la altura de las circunstancias. Por ahora estoy feliz de verlo crecer día a día, y sobre todo, aprendiendo sus tiempos, sus zonas de peligro, sus fortalezas. Todavía estoy explorando, y creo que siempre lo haré.

El catálogo

Como dije antes, el catálogo es una especie de obra de arte, y la obra se ve alterada por el paso del tiempo, porque uno mismo también cambia. Hoy podría decirte que espero una cosa, y mañana ya espero otra. Son muchas, y se ven motivadas por diferentes razones, que al fin y al cabo son una sola. Pero si tengo que responder lo más directo posible, espero algo así como que Unbudha sea el reflejo de una práctica humana, guiada por la bondad, la verdad, y la belleza.    

Para conocer más sobre el editor:

Poesía, cine y actualidad.

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