
Poemas de Alfredo Lemon
Breves notas biográficas
Antes de compartir los poemas de Alfredo Lemon, vamos a mencionar algunos aspectos puntuales de su biografía literaria. Nació en Córdoba en el año 1960. Ejerció como Abogado y Profesor Universitario de Filosofía y Derechos Humanos. Además de incursionar en el Ensayo, publicó seis libros de poesía. El último de ellos fue El búho de Minerva levanta vuelo al anochecer (2005).
Entrevista rusa
¿Qué es la poesía para vos?
La poesía para mí es un intento de ordenarme a mí mismo en relación al ser universal y a las cosas que me rodean; los hechos que suceden trascurren en lo cotidiano y que de algún modo me interpelan. Creo que se trata de una larga indagación, un repensarse constante y sostenido, una vocación, una entrega, un ejercicio espiritual. La poesía es una revolución, un acto de fe. También la concibo y siento como una zona de catarsis, sobre todo un refugio en los tiempos aciagos que nos toca transitar. Son esos espacios donde se puede encontrar la belleza escondida e inmaculada del mundo.Confieso que a mis 66 años,apuesto a la poesía como una razón personal, un destino, una devoción. Hoy por hoy, la poesía es uno de los pocos éxtasis que me quedan para sentirme vivir.
¿Cómo es tu proceso de escritura?
Comienza con un instante, un momento, algo indefinible que como una ráfaga o un flash me atraviesa y me invade. Entonces es como que soy traspasado por la poesía. Se presenta como un sentimiento, una emoción, un recuerdo, un schock que no sé de dónde viene, cómo continúa y tampoco en dónde acabará. Se manifiesta también como un temblor físico que sin duda tiene su origen en un estado del ánimo.
¿Cómo se dio tu acercamiento a la escritura?
Lo que considero mi primer contacto consciente con la poesía, se produjo a mis 21 años, luego de recibirme de abogado. Anteriormente solo leía libros que tenían que ver con la carrera de derecho. Pero fue luego de leer “Límites”, el famoso poema de Jorge Luis Borges, que me impactó e impresionó tanto, que dije, a este autor quiero estudiarlo y conocerlo. Y a partir de su Obra Completa, me enganché, y después seguí con otros autores, y otros textos. Reconozco que fue la gran poesía del más universal de los autores argentinos, la que me abrió las puertas a otras bibliotecas y más creadores. Fue así que investigué a Ernesto Sábato, Alberto Girri, Enrique Molina, Olga Orozco, y así después me lancé a escribir algunos textos. Me declaro completamente autodidacta, aunque debo decir que asistí a talleres literarios que fueron importantes en mi formación: de María Nélida Astrada, Marta Cisneros, Hernán Jaeggi y Alejandro Schmidt.
Con ustedes, los poemas
El absurdo es una razón raquítico
El fuego de Heráclito arde turbulento en Argentina Siempre cobra vigencia el mito de Sísifo Un verdugo pela papas cojonudo en su ardua ambición ¡Que Satán no sea mi sultán! La plebe eligió a Barrabás ¡Piedad para los justos! ¡A la Roca Tarpeya los corruptos! Me siento enjaulado en el lenguaje del presente La coyuntura demanda escribirse Cada frase arrastra un éxodo La inspiración espiga en lo demás Es difícil pelearle a cuchillo a las pesadillas Al fondo veo una luna opaca, inerte Todo se volvió amenaza Lo entregado, lo perdido: ciega siega Cabalgo cabalgué sobre un cometa Desobedezco, luego soy No me resigno Me persigno El peligro nos sacude con su sueño de azogue.
Poleas, tuercas y tornillos
Accidentes, arandelas sueltas
Simples errores transformarían cualquier historia
Son sucesos eventuales
que alteran el orden lógico de los acontecimientos
La suerte es un hecho natural del ser:
se tiene o no se tiene
a veces sí y a veces no
Juega grande/ algo resta/ queda poco/ algún quizás
El devenir oculta el designio de los dioses y los astros
El azar suele equivocarse
La fatalidad acecha la fragilidad
Es engañoso el veredicto del oráculo
Nunca es tan tarde o temprano para nada
No es bueno ni malo el criterio
Es neutro y ocurre como una carambola
Todos tenemos una ubicación cuando gira el tambor
Una bala de plata y nada más
¿Para qué, para quién?
Nada. Ninguno. La literatura no sabe no contesta.
Escribir es estar mudo, paralizarse.
Que las cosas sucedan por delante por atrás.
Roten. Pasen y vean.
El origen y las respuestas son incógnitas.
No hay ningún yo ni algún tú por dialogar.
El discurso se satura de sentidos.
La historia es perderse.
Nadie se busca por allí.
Apenas se roza lo que no se puede no decir.
¿Por qué cazar animales en la ciudad de la selva?
Derrumbes. Somnolencias.
El libro no abandona a los ojos que lo cuidan.
¿Cómo ensordecer la devoción de la vocación?
La nave de locos es más intensa que el diluvio azotándola.
El placer del texto es un labio absoluto.
Hacer el amor es un ejercicio del espíritu.
Flujo y reflujo.
Fluyo y huyo.
Escapo hacia una sensación invisible.
¿Qué hacer con los puntos suspensivos?
¿Algún poema justificará la vida?
Todo es juego y rechinar de dientes.
Fuego fastuoso.
Zambullirse en una gruta del azul.
Hamlet
¿Qué dicen las preguntas en el texto
o en el monólogo interior?
Los relojes simbolizan el ser del tiempo.
Y el tiempo se desliza por la superficie de los pétalos.
Cada obra continúa su proceso
y busca un significado o una catarsis.
No es un relato seco
sino una ficción basada en hechos reales.
Hay puertas roídas, cerrojos célibes
y una calavera servida en bandeja.
Son la herencia y la errancia de zonas de tiniebla y vigilia.
Se busca lo que no se entiende.
Se reconoce el peso de la polaridad de nuestra condición.
Vivimos en la ignorancia de un mundo ilusorio semejante a un sueño.
Abandonado el cuerpo, deambula entre fisuras.
El karma equilibra lo inquietante y desconocido.
Carnaval
Hay una fiesta de disfraces en el mundo.
Ninguno es nadie.
Mamíferos edípicos pactan el amor entre el incesto y la sombra.
En prostíbulos y sacristías conviven ángeles y verdugos.
La conciencia erige su aquelarre.
La época impone sus fetiches.
Detrás de la máscara tras la máscara
están la ironía, la melancolía, la crueldad.
Ningún exceso sobra y ningún pretexto exime.
Son mentiras que nos hacemos para seguir.
Escribir lanza preguntas y lo demás no alcanza.
El blanco es móvil y el autor queda afuera.
Para conocer más sobre el autor:
Alfredo Lemon nació en Córdoba, Argentina el 15 de marzo de 1960. Ejerció como abogado y Profesor Universitario de Filosofía y Derechos Humanos. Obra poética: “Eclipses, arritmias y paranoias” (1983); "Cuerpo amanecido”, (1988); “Humanidad hecha de palabras”, (1993); “Sobre el cristal del papel”, (2004); “23”, (2023); “El búho de Minerva levanta vuelo al anochecer” (2025)
Libro de ensayos: “El mono metafísico” (1991) Premio Asociación de Escritores Argentinos 1991
Poesía, cine y actualidad.


