Poemas de Viviana Abnur

Poemas de Viviana Abnur
Viviana Abnur

Poemas inéditos de Viviana Abnur

Breves comentarios biográficos

En esta nueva entrega de Espías Rusos, les compartiremos algunos fragmentos del poema inédito “El cruce” de Viviana Abnur y una pequeña entrevista en la que reflexiona sobre ese poema.

La autora publicó varios libros de poesía, entre los que se destacan Flores y velas, La pereza, y Rash. Por otro lado, integró las antologías como “Animales distintos” de poetas argentinos, españoles y mexicanos nacidos en los sesenta (UNAM, México, 2008) y “Poesía argentina por Palestina” (Fundación Monte Carmel y Embajada del Estado Palestino, 2016).

En el año 2010 recibió el Premio Nacional de Poesía Adolfo Bioy Casares. Por otro lado, desde hace unos años lleva adelante una tarea intensa de difusión poética dirigiendo “la estepa florecida”, biblioteca virtual de poesía contemporánea.

Poema de Viviana Abnur

El cruce

I

Río de la Plata
desde esta borda magnífico

¿dónde comenzó mi viaje?

a quién le importó
el origen de este latido
de esa agitación cuando me fui
cuando cerré la puerta

¿el origen fue la partida?

o lo impropio de mi nombre

Vivi

te pregunto río

II

ahora que llegué
la cortina se sacude a la par
de las hojas de los árboles

quinto piso balcón
Montevideo
¿cuándo fue
que volví a buscarte?

y esta melancolía
¿por dónde entró?

cierro la ventana
me quedo a solas

vuelvo a oír mi corazón
cómo zumba con el viento
III

la noche sobre la rambla se anticipa
con la caída del sol
entre las palmeras de la costa
y el playón del estacionamiento

pienso en Buenos Aires
en la costanera porteña
y en los atardeceres rubios
como el lúpulo en reposo

pienso en la espuma
en lo que esconde
en lo que deja ver
mientras el cielo
se desnuda
y el rojo
se vuelve negro
despacio
muy despacio

contemplo en silencio
y tomo mate
no como turista
como voyeur

Entrevista Rusa: 3 preguntas

¿Cómo pensás esta serie hoy? ¿La sentís cerrada o en expansión? ¿Estás trabajando en un material más amplio?

Estos fragmentos que les comparto son parte de un registro de viaje, de una crónica que todavía está en proceso y que dio origen a un extenso poema, El cruce, en el que sigo trabajando. Apuntes e impresiones de una mujer adulta, que tiene a su madre muy enferma y decide tomarse unos pocos días para viajar sola por el Uruguay. 

Entre el río y esas dos ciudades se arma una escena de observación, una libertad nostálgica que mira desde el borde. ¿Qué te atrae de ese lugar de observadora / voyeur?

Es interesante la pregunta porque no debería haber sido muy diferente a la experiencia de observación desde la costanera de Bs. As., por ejemplo. Sin embargo, tener que entregarse al río para llegar, romper aguas en ese cruce melodioso del ferry es para mí en algún punto como un ritual de iniciación. Piso tierra ajena para volver a un lugar que conocí con mis padres a los tres o cuatro años, donde viví por un tiempo, me enfermé, y que recuperé no hace tanto a través de fotografías en blanco y negro, posando muy seria para la cámara en brazos de mis abuelas.

Un lugar que se aleja de mí cada día más y que ahora me cuesta reconocer. De ahí creo, parte de la nostalgia tan sentida que me acompañó durante todo el viaje. El hecho de haber vuelto sola en esta oportunidad me dio la posibilidad de conectar de una manera única y privada con esa geografía, de descubrir, de rasgar por un ratito y espiar.

Montevideo y Buenos Aires dialogan sin enfrentarse. ¿Cómo trabajaste esa convivencia entre ciudades?

Dos ciudades con sus ritmos, sus cadencias y el Río de la Plata mediando, llevando y trayendo de un lugar al otro. Para el que habitó ambas orillas no se puede ser indiferente a ese movimiento. Hay historias compartidas, anécdotas de viaje, los mismos barcos que vienen y van, la misma neblina.  A Montevideo siempre vuelvo como en busca de ese universo perdido, guardado bajo siete llaves. Y no lo encuentro claro, pero aparecen pistas que me invitan a regresar. Buenos Aires en cambio es el presente, mi casa de hoy, lo que pude construir. Entre ambas ciudades hay diálogos que están a la vista, que se dan a viva voz. Pero hay más de misterio y silencio en esa experiencia de búsqueda y reencuentro.

Para conocer más sobre la autora:

Poesía, cine y actualidad.

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