
Poemas de Ana Claudia Díaz
Breves comentarios sobre su vida
Antes de compartirles los poemas de Ana Claudia Díaz, vamos a hacer un brevísimo recorrido por algunos aspectos de su biografía. En primera instancia, contarles que nació en el año 1983, en la Provincia de Buenos Aires. Más específicamente, en la localidad de Santa Teresita.
En relación con su acercamiento a la escritura, en una entrevista para el canal de youtube Entrevidas Tv, cuenta que Lee desde que es muy joven. Y que a los 18 años hizo un taller de poesía con Ana Porrúa. Eso no prosperó, más que en la intimidad. Sin embargo, cuando me fui a vivir a Capital Federal, empecé un taller con Rom Freschi y ahí empezó a volverse pública en tanto me permití participar de lecturas. (…) Mi papá nos leía de chiquitas, a mí y a mi hermana. Allí se gestó algo. En esa espera de ver cómo continuaba las historias que él nos traía.
Breves comentarios sobre su obra
Ana Claudia Díaz ha publicado diversos libros entre los que podemos destacar Limbo, Conspiración de perlas que trasmigran, Una cartografía de la insolación, El hemisferio del lado en que quedamos y Sinsépalo; así como las plaquetas Vuelto Vudú (Pájarosló), La ecología de las poblaciones (Pájarosló), Al antojo de las anémonas (Color Pastel) y Tapera (Jámpster).
En una entrevista con el medio de comunicación Vallejo & Co, la autora expresa, en relación con el mundo del poeta: Creo que el mundo del poeta justamente no tiene límites de ningún tipo y eso lo hace apasionante. Lo cual no remite a una especie de ars poética que encontraremos en sus textos.
Posteriormente, en la misma entrevista, agregó: Poner palabra es poner voz, es romper lo silenciado. Poner palabra también es hacerse cargo. Quebrar el vestigio del silencio, es poder. La palabra es poder. La palabra siempre es una herramienta; la palabra “recuperar” tiene un poco de ambigüedad, no sé si se puede recuperar lo silenciado, creo que se puede hacer algo distinto con eso, traerlo de otra forma, visibilizarlo.
Con ustedes, los poemas de Ana Claudia Díaz
Los siguientes poemas pertenecen a Sinsépalo
(Huerga & Fierro, España, 2022-Hemisferio Derecho, Argentina, 2024)
como una parábola en creciente
y su temporada en el océano, fugaz
el trueno estruendo de la ballesta
y su flecha, noche en vos
retorno frágil de la piel
del medio del diluvio surgen las lechuzas
y el nácar
sobre el pasto derramado
un frenesí
un jardín de sal
un diáfano
para revocar
la piedad nocturna
o aislarse
en un recoveco de inmensidad
en el recodo
que formaron los gatos
para espiar
en las calles a la madrugada
de la vuelta de mi casa.
a escondidas
en una esquina
había quienes vendían
paladares y almas
para cruzar el umbral
y mudarse a lo ajeno.
raído el disfraz, la duda
el diluvio atravesó el vidrio esta vez
fue manantial oscuro, fue clamor
la pregunta es si fue vil
o si pudo avenirse.
sugerente el suceder de las cosas
que alborota y distrae
y en ese ademán cara a cara
merodea tan vertiginoso
que a tientas se ve el escalón.
prefiero que el tiempo sea
no sé qué, pero relacionado
a una temperatura o a un color
antes que todo lo otro.
no quiero que sea lo que dura o no
las cosas sujetas a una mudanza
hasta que confusamente caigamos
en la intención constante
o el futurismo exhausto
que necesita hallarse de sobremanera.
la irrelevancia
la temporalidad espontánea
pueden volverlo todo azul.
sonajeros de la intemperie
golpea un brujo vendaval
nos atormenta
nos llena de barro
invadida por
la reversible furia
que se consume
en lo negro
del encaje
del vestido
de una hormiga,
salto
y en la humedad bajo el sol
advierto en tus puntos cardinales
otra galaxia.
la idea de los pueblos al costado de la ruta
panales de luz donde uno pasa por algunos minutos
y sin embargo puede decir que estuvo ahí
todas esas casas construyendo un horizonte instantáneo
que se desarma en lo que vendrá
aquellos lugares que solo existen en sus nombres
como la idea vaga de algo
como reconocerse ahí
en fragmentos minuciosos del tiempo
como la nieve suspendida
floreciendo en un árbol de algodón
o como cuando se van los veraneantes
así nosotros entrando y saliendo del vecindario
intuyendo como se ve su cielo en una noche de invierno
creyendo firmemente que alguna vez volveremos
pero sabiendo que solo se regresa a aquellos lugares
donde hay alguien que te espera con la casa cálida
la mesa puesta y la mesura suficiente
para escuchar las anécdotas del viaje
que para ese entonces ya se convirtió en pasado
dejando atrás las huellas en esa tierra seca
y el momento en que nos detuvimos a pensarlo.
Para conocer más sobre la autora:
Ana Claudia Díaz (Santa Teresita, Buenos Aires, 1983) Publicó los libros de poesía Limbo (Pájarosló Editora-La One Hit Wonder Cartonera), Conspiración de perlas que trasmigran (Zindo & Gafuri), Una cartografía de la insolación (Club Hem), El hemisferio del lado en que quedamos (Baltasara) y Sinsépalo (Huerga & Fierro-Hemisferio Derecho); las plaquetas Vuelto Vudú (Pájarosló), La ecología de las poblaciones (Pájarosló), Al antojo de las anémonas (Color Pastel) y Tapera (Jámpster).
Con el apoyo de la Beca Creación del Fondo Nacional de las Artes compiló la antología Yacer en el Tuyú (El Suri Porfiado) declarada de Interés Legislativo por el Municipio de La Costa y realizó el proyecto Un puñado de arena junto a Micaela Paszco.
Poesía, cine y actualidad.