
Poemas de Nazareno Orellana
Breve recorrido biográfico
Antes de compartirles los poemas de Nazareno Orellana, debemos contarles que el autor nació en el año 2002, en la localidad santiagueña de Frías, una localidad muy importante para la cultura literaria de dicha provincia ya que allí se sostiene una Feria del Libro de larga trayectoria. Nuestro autor, es parte del equipo organizador de dicha feria, junto a algunas personas que, desde esta casa, queremos mucho.
Además, debemos contarles que es Profesor de Lengua y Literatura. Desde 2021 ayuda a coordinar el ciclo del lectura Estación Frías. Forma parte de la cooperativa de trabajo Roberto Bodegón Cultural.
Entrevista rusa
¿Qué es la poesía para vos?
La poesía, a mí entender, y sin un análisis demasiado metafórico, es “lo que te sale”; lo que va surgiendo y demostrando más allá de uno. Lo que interpreta la situación que debe ser plasmado o, más bien, explotado en su sentido emocional.
Si bien tiene sus bases informativas, históricas y hasta políticas, creo que el calificativo que mejor le queda es el mundano. Aquello perteneciente al propio mundo y hacia dentro; el significado más que el significante. La apropiación que tiene uno de los hechos y los olvidos.
¿Cuándo escribe Nazareno Orellana?
En mí caso escribo cuando estoy al límite: tanto sentimental como accional, cuando las papas queman o la tristeza de atrinchera. Si bien no creo (ni descreo) en los procesos de lectura, aunque siendo profesor de lengua y literatura debería creer, ya que explica una idea de “pasos” a seguir; un instructivo universal de la ocurrencia.
¿Y cómo es ese proceso de escritura?
Considero que mi proceso de escritura, mal llamado “límite”, surge como consecuencia de la lectura en combinación con situaciones externas dentro de mi falsa cotidianidad. Aquello que sobresale de lo superfluo del día, lo extraordinario, lo que no lo compone a uno pero sí lo rodea.
Y así es como empecé a escribir, desde la lectura aviesa y diaria combinada con la sequedad de los días santiagueños. En lo que no sabía que hacer, pero la necesidad de dar una opinión que en principio nadie iba a leer; escribirle a mi vieja para que algún día lo leyera y dijera “lo tenés que publicar, pero no con cualquiera”.
Algo que da a entender, desde un mundillo familiar o exclusivamente el mundillo de mi vieja, que la literatura, en todo su esplendor; es algo que se repliega y cuando alcanza a ocupar una totalidad (que casi siempre es la familia, amigos o uno mismo) e implosiona, recién podemos considerar que es “apta” para ponerla sobre la mesa y compartirla como un trago de cerveza o simplemente como aquello que se comparte
Selección de poemas
La siesta
levantarse cavar una tumba de
treinta centímetros de profundidad
acostarse
y
sentir la soledad cernir la extrañeza
la áspera conducta con la que realizo las
cosas que sobran deben estar ahí en
veinticinco de esos treinta centímetros
de oscuridad debe estar ahí toreando la
muerte con la fuerza de la lluvia que
aún no llueve que aún no inunda que
aún no emerge el cuerpo de nuevo
abajo de la tierra
después de enterrar a mí perra
de trece años en la siesta de
santiago del estero me acuerdo
de mí vieja y duermo.//
1
cara de antaño con
ojos tristes, tristes
digna del paraíso
moviéndote
bajo la sobra de tus sueños
quizás llegues
al
amanecer intacta.//
2
le miento le ando
mintiendo pero
poco por decir que
miento y no que
olvido
le ando mintiendo porque
ya no está has visto que
mentir es más fácil que
poco te colma la boca
que a un paso le resta
tres y tarde o temprano
te enrieda el empeine a
la tierra y te tira
pa’dentro.//
14
A los changos de La Hendija; a Leo, amigo y gran artista
hasta que el amor se contraiga y se disipe hasta que el amor se enalce púdico y controlable hacia tu manos rotas hasta que el amor se otorgue tibio hacia el este hasta que el amor se camufle entre las yungas hasta que el amor se encierre como la noche robándose a los coyuyos muertos hasta que el amor se invierta y caiga dentro suyo al fondo del brillo metálico del corazón hasta que el amor desaparezca.//
A veces temo encontrar
la cualidad disruptiva del zonso sabor de la
coca en lo profundo de mis caries masticar
la analogía del ensueño hasta el final
deglutirlo: amargo intemperie temerle
acorde al encierro. A la par del zulky
manejando de noche
-otra vez gigantes- a
través del agua nomás
a veces temo encontrar el patrón de la
semilla navegando en lo profundo de la
tierra melosa y escueta trepando
creciendo entre los viejos
corriendo va el
niño escapando va
de la sequía va
teme encontrar
más allá del sol
silencio.//
Para conocer más sobre el autor:
Nazareno Orellana (2002 – Frías, Santiago del Estero). Es Profesor de Lengua y Literatura. Forma parte del equipo organizador de la Feria del Libro en Frías.
Forma parte de la cooperativa de trabajo Roberto Bodegón Cultural.
Desde 2021 ayuda a coordinar el ciclo del lectura Estación Frías.
Poesía, cine y actualidad.


