Poemas de María Casiraghi

Poemas de María Casiraghi
María Casiraghi

Poemas de María Casiraghi

Breves comentarios biográficos

Antes de compartirles los poemas de María Casiraghi, haremos un brevísimo repaso por algunos aspectos fundamentales de su biografía. Debemos mencionar que la autora nació en Buenos Aires en el año 1977. Publicó, además, más de quince libros entre poesía, ensayo y narrativa. Sus más recientes poemarios son: El Tao de las palabras (Ediciones en Danza, 2021), Escaleras abajo (Alción, 2022) y Mercado de pulgas (Nudista 2025) todos ellos publicados en Argentina.

Entrevista rusa

¿Te acordás cuándo o por qué empezaste a escribir? 

Empecé a escribir poemas de chica, en mi diario íntimo, era una práctica solitaria y secreta, y puramente intuitiva. No tenía conciencia, creo yo, de que estaba haciendo poesía, asociaba la poesía con los sentimientos y las emociones. Y tengo otro recuerdo muy lindo, de esa misma época (8 años aprox), en mis caminatas solitarias por la naturaleza solía inventar canciones que en mi memoria tenían más que ver con la poesía que con la canción.

Había una doble intimidad en esas palabras,  por un lado porque yo cantaba sin que nadie me oyera (otra vez, la poesía era secreta) pero a esto se le sumaba el carácter fugaz, los versos aparecían y desaparecían casi al mismo tiempo y esa fugacidad era otra forma de soledad. Las palabras se evaporaban, solas, sin testigos de su breve existencia, salvo yo, que me sentía tan efímera y tan sola como ellas.

¿Qué es para vos la poesía?  

Ay, esa pregunta… Primero, les agradezco el “para vos” porque contestar a qué es la poesía, así, a secas, es una tarea muy difícil, y aunque respondí esta pregunta en varias ocasiones, mi sensación es que mi respuesta nunca alcanza. Y es que nunca alcanza. Mi tentación es citar definiciones de poetas que expresan todo lo que quisiera decir y no sé cómo. Ahora, que es para mí la poesía, es otra cosa, es otra pregunta, a la que creo que puedo responder con más impunidad. 

María Casiraghi

Para mí la poesía es silencio. Es el único sitio donde puedo de verdad escucharme y escuchar. En mi vida diaria, mi mente no para y convivo con un ruido interno permanente, pero cada vez que escribo poesía y lo mismo cuando la leo, las palabras se vuelven silenciosas; las imágenes que evocan, las emociones, los rincones a donde viajo con ellas, todo me lleva al silencio. Es un silencio sublime y sublimante, y en mi caso, (y no exagero) casi tan necesario como respirar. 

¿Cómo es tu proceso de escritura?

Escribo mucho. La mayoría de las veces sin un fin, sin una idea previa de qué voy a decir ni si formará parte de tal o cual libro. Incluso cuando escribo siguiendo una determinada temática, intento olvidarla, dejo que surja lo que tenga que surgir y siento que esa libertad es la que le da la verdadera potencia, si es que la tuviera. Pero siempre hay un instancia de rito, de cierta forma me preparo para zambullirme en la escritura. Y esto va vinculado con lo que decía recién sobre el silencio. Aun si estoy en la calle, en una reunión, viajando, lo que fuera, y alguna escena o imagen despertara mi deseo de escribir, para hacerlo me dispongo, me aparto, me siento en donde sea para traducir que acabo de ver, sentir, pensar. Ya no de la manera anárquica/intuitiva de mi niñez, ahora pareciera que soy consciente del proceso de escritura mientras lo ejecuto.

Poemas de Casiraghi

Con los años, creo, que una especie de procesadora invisible dentro de mí va puliendo y dando forma a los poemas antes de salir.  A veces me sorprende que nazca el poema entero, sin necesidad de cambiar nada, esos son los poemas que llamo mágicos,  apariciones involuntarias que me son totalmente ajenas. Pero están también los que necesitan más trabajo, que a lo largo del tiempo corrijo, o extermino. Me encanta esa tarea, la de eliminar versos, palabras, poemas enteros, todo aquello que los debilita, entorpece, alarga o los vuelve artificiales; es una manera de limpieza que me hace bien. Mientras digo esto me doy cuenta de algo gracioso, y es que eso que odio hacer en mi vida cotidiana, como “limpiar y ordenar”, lo hago con gusto en el poema. ¿Qué será?

Los poemas de María Casiraghi

Del libro El Tao de las Palabras, Ediciones en Danza, 2021

DESIGNIO

Se le cae el pelo
a la reina
se le cae, aunque sea reina.

El designio de la reina es ser calva.
Todas las reinas lo son.

El pelo
del color que sea
con los años se deshace
como ropa de muñeca.

El destino del pelo de la reina
es siempre infinitivo:

vivir para verlo caer

reinar
para que parezca eterno.

Instrucciones para meditar

Acostar una pluma
sobre la piedra
darle silencio a su antigüedad.

Suave
se vuelve, la roca
después del tacto del ave.

Mirar cómo cae el disfraz del mundo
y ahora sí
apagar las nubes.

Pensar:
el enemigo
es un intruso interno
que anuncia cuando está viniendo
y nunca cuando se va.

Repasar:
enemigo y amigo
tienen
en el verbo amar
la misma raíz.

Escuchar dentro de uno,
a los dos al mismo tiempo

es meditar.

Del libro Escaleras abajo, Alción Editora, 2022

ACTO DE MAGIA

Hago magia.
Con agua hirviendo mojo mis cuadernos
y de las letras salen vapores de palabras.

Hago magia con un sombrero
le digo al oído que estoy enamorada
y de las plumas de su paloma dormida
brotan los primeros amores
y todo el público sonríe recordando.

Hago magia con una fotografía
aprieto las manos de dos viejas amigas
y salen del marco
incoloras
abrazándome
cara a cara
sin aquello que nos separó
que todavía duele
y no tiene remedio.

De eso se trata la magia
volver atrás
sin retroceder
tomar el pasado con las manos
y cambiarle la voz
hasta hacerlo desaparecer.

Ahora
hago magia
con todas las cosas de la casa
y lo que estaba quieto
comienza su transición.
Se mueven las hojas
afuera
y adentro
todo se mueve.

Las heridas
se evaporan en el cuerpo
y cambian de lugar
en los objetos.

El efecto es rotundo
y ya no es magia
es poesía.

ASCENDENTE EN PISCIS

a Agustina Lawson

Nada que me libre de piscis
del agua podrida que me traspasa
cuando absorbo el sudor del mundo.

¿Sabían que el dolor transpira
y que el agua que deja en los cuerpos
es vieja
porque nació cuando aún no sabíamos llorar?

No hay nada que hacer
puedo medicarme
estar mejor
más entera y menos tuerta
más alegre y menos eufórica
menos tirana, iracunda y triste
pero hay mañanas
en que el mismo horizonte del que vengo y al que voy
no tiene línea
se desdibuja
cuando solloza el océano
y todas las aves se detienen

hasta que suelto todo
ese eléctrico mundo combustible
que llena mi cuarto
de un humo cegador
y tengo que abrir las ventanas
para que entre la violencia.

Es un rato nada más
un instante en que el planeta tropieza
y nos caemos juntos.

Soy el drama colectivo
no necesito abrir los ojos
nacieron despiertos
ya han visto lo que yo no he visto
ya han llorado y seguirán llorando.

PROYECCIÓN

El dios en el que cree mi madre
puso en mi camino
una mujer mejor que yo.

Podría ser mi hermana
pero no es mi hermana
es la que tiene el trono de oro
la que destiñe mis versos
la que opaca mis anillos
y me deshereda.

Quería enseñarme a bajar la escalera
sólo eso
quería.

Como un padre perverso
así como me ofrecía
la mano en medio de la bruma
me dio ojos grandes
y me rodeó de pequeñeces
para que creyera en mi grandeza

pero después
un día que nunca pedí
me cruzó con una mujer
que siembra en la tierra
lombrices perfectas
humus esperanzado.

Esa mujer podría ser yo
pero no nacimos del mismo huevo
es una piedra en mi camino
una piedra filosa
que me tienta
y tropieza conmigo cada vez que enfilo al paraíso

si no fuera por ella
todo este jardín sería mío
esta mañana de sol
estos pájaros aullando.

Ese sabelotodo
siempre me ofrece
lo que no le pido

es tan soberbio
que cuando cree que me está dando la mano
me la suelta
y yo echo a rodar
escaleras abajo
con el cuerpo de la falsa hermana
siempre lastimado y sonriente
como si fuera yo misma la que cae.

Quizás tenía razón.

Él sabía
que un día iba a encontrarme conmigo
y le echaría la culpa.

Del libro Mercado de pulgas (Editorial Nudista, 2025)

AMAESTRADOS

Si herimos al timonel
el barco perderá el rumbo
y habrá un naufragio.

Si matamos al jinete
el caballo quedará
de este lado del río.

El animal amaestrado
es igual al barco
el jinete igual que el timonel.

Sin su par
ninguno es nadie.

Todos mueren
de a mitades.

PARÉNTESIS

Las pausas
son pretensiones
nadie conoce el último rincón de su casa:
en el cajón hay una carta
una mujer ha perdido su amazona
un caballo está muriendo sin que nadie se anime a matarlo.

Vos también
sos una pausa
alardeando
de ser muda

y ser muda
sólo te llevará al escenario.

Para conocer más sobre la autora:

Poesía, cine y actualidad.

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