Poemas de Damián López

Damián López

Poemas de Damián López

Breves comentarios biográficos

Antes de compartir los poemas de Damián López, tenemos que hacer algunas consideraciones. El autor es editor y casitodo en la editorial Elandamio. Su compromiso con la tarea de edición es de los más maravillosos que estos simples Espías Rusos han podido ver. López nació en Rosario, pero está radicado en la ciudad de San Juan, lugar desde el cual ha podido construir un catálogo de poesía, publicando (por convocatoria) diez libros de poesía por año. Ni uno más. Ni uno menos.

Basado en hechos reales es su último libro y, según Federico Rodriguez, en él se explora la relación entre violencia, escritura y lenguaje. El mismo Damián López respondió algunas preguntas con respecto a esto (para el diario Huarpe): Creo que la figura del poeta tiene un rol demasiado protagónico, cargado de un heroísmo y un pathos que no siempre se justifican. Cuando la poesía deja de verse como un hecho estético y pasa a ser un despliegue más o menos elaborado de sensibilidad, se pierde la capacidad de exploración.

Algunos comentarios sobre los poemas

Una de las primeras consideraciones a tener en cuenta en este libro es la tensión entre los elementos poéticos, incluso la tensión entre las condiciones preexistentes a la escritura. En el poema Siesta, el “autor” utiliza una relación “personal” como punto de partida, pero nos invita a reflexionar sobre el antagonismo (tal vez innecesario) entre intuición y forma. No porque una deba prevalecer sobre la otra, sino, tal vez, porque el exceso de intelectualización lo convierte a uno en “el vigilante” del poema, y, por su parte, el exceso de intuición lo convierte a uno en la parodia de sí:

...no podíamos más que reventar nuestra intuición 
contra un procedimiento
de manos y preguntas entrecortadas
entonces yo buscaba ese lugar
donde tu cuerpo parecía
una cortina entreabierta hacia un atardecer de julio
...

Damián López poesía

Y nos regala, además, el gesto de la mirada. En este caso, la mirada, como gesto, acompaña la intención del poema. Ser demasiado “vigilante”, pone certezas en donde debería haber duda. Marguerite Durás plantea que el poeta debe trabajar con lo que se desconoce y que, en ese pozo, se conjugan autor y obra para que el libro crezca hacia su propio destino.

Pensar en esta lectura, sobre el poema Siesta, es casi un insulto. Este poema trabaja en el orden de las relaciones personales y la potencia del “yo” poético radica en su incorrección. Sin embargo, podemos detectar esa doble capa de sentido que atraviesa al texto. Un tema es siempre una excusa para hablar sobre otra cosa o, en este caso, para reflexionar sobre lo que el lenguaje le hace a la poesía:

...
y mi vergüenza se tensaba apenas lo suficiente
para que la vieras fisiológica y protocolar
y cada orgasmo era un espasmo premeditado
un cordial fracaso
¿quiénes éramos?
un manojo de jugos que nunca supo
ser más espeso que el silencio
...

En el poema Consideraciones generales para la elección de un psicólogo, podemos leer también la aparición de la ironía como elemento perturbador. La gracia es voluptuosa y violenta. No llega hasta la risa, llega sólo hasta la incomodidad. Como si estuviéramos en una sala con gente incapaz de reírse con nosotros.

Nuevo libro de Damián López

...
finalmente
permítase buscar de nuevo
no me siento del todo a gusto
creo que voy a probar con otro
usted me entiende
¿no, doctor?
....

El “yo” poético de estos poemas, sostiene una forma clara a lo largo de cada uno de ellos: hay una tormenta en el afuera. Y habla de una tarea que tal vez sea, incluso, la tarea de escritura con cierta idea de inutilidad. Una pasión que se hace sobre las bases de lo que ya existe y que nadie pidió pero que sin embargo necesitamos. En el poema “Elogio de la carpintería”, nos enfrentamos a ese “yo” poético obstinado en la satisfacción que provoca lo artesanal, lo bello que aparece en la obsesión:

...
pienso apenas en algunos detalles menores
la fragilidad de ciertos encastres
destinados a soportar un peso considerable
los defectos propios de la intervención humana
o descubrir años después
que nos hemos esforzado inútilmente
que para aquella tarea existía
una herramienta más apropiada
...

Asimismo en el poema Un tipo sensible se profundiza en la construcción de un personaje que puede más hacer con el cuerpo que con las palabras. Basado en hechos reales funciona como una cámara que muestra lo que el “yo” poético no puede decir más que con el cuerpo. Bacón sostiene que no hay belleza que no cargue en sí una porción de rareza. En este caso, estamos frente a esa rareza donde no existe lo ornamental como fundamento de belleza, sino como un elemento más que sólo funciona en el orden del sentido:

....
tengo la memoria de tus ojos
salando tu egoísmo
mientras yo aprovechaba mi tamaño
y te abrazaba confiado
de que la presión y la ternura a veces se parecen
...

Los poemas de Basado en hechos reales sostienen la potencia del poema que trabaja en distintos planos. En este sentido, nos enfrentamos ante una belleza que no es benigna ni amable, por el contrario es una fuerza amoral, natural, que está más allá del bien y del mal. Como lector, no termino de sufrir por los sufrientes ya que ellos mismos no entregan su sufrimiento sino que, por el contrario, suelen ser víctima y victimario. En esa ambivalencia, nuestro autor construye una poética que entiende que nacimos a la historia para llegar a la naturaleza, como ese lugar despojado de dogmas y de la corrección política; a la naturaleza como el lugar prohibido, a una poesía que va más allá del lenguaje que la oprime.

Poemas de Damián López

Del libro Basado en hechos reales

Siesta

por la cortina entreabierta 
se metía en la habitación el caldo de la tarde
¿quiénes éramos?
estirábamos los labios y la mirada
pero estábamos demasiado cerca
no podíamos más que reventar nuestra intuición
contra un procedimiento
de manos y preguntas entrecortadas
entonces yo buscaba ese lugar
donde tu cuerpo parecía
una cortina entreabierta hacia un atardecer de julio
y mi vergüenza se tensaba apenas lo suficiente
para que la vieras fisiológica y protocolar
y cada orgasmo era un espasmo premeditado
un cordial fracaso
¿quiénes éramos?
un manojo de jugos que nunca supo
ser más espeso que el silencio

Consideraciones generales para la elección de un psicólogo

antes que nada 
confíe
no se trata de algo personal
simplemente
otros han hecho de la incógnita
un campo disciplinar

a pesar de que hay dinero involucrado
intente establecer un vínculo inmediato
sea asertivo y honesto
plantee cuestiones cruciales
por ejemplo
el mate es amargo
con agua bien caliente y yerba sin yuyo
mamá nunca me mandó a lavarme los dientes
la poesía es lo más cerca
que me animo a estar del stand up
la obesidad es lo más cerca
que me animo a estar del suicidio

superado el escollo de la intimidad
considere la comodidad de los sillones
y la cobertura de su obra social

finalmente
permítase buscar de nuevo
no me siento del todo a gusto
creo que voy a probar con otro
usted me entiende
¿no, doctor?

Elogio de la carpintería

cada vez que recibo visitas 
se sorprenden por la rapidez y la prolijidad
con la que construí los muebles de mi casa

¿cómo hiciste para aprender?
¿te ahorrás un montón, no?
¿y no pensaste en dedicarte a esto?

yo los miro casi avergonzado
asiento sonrío
busco ademanes evasivos y convincentes
para no decepcionarlos

la verdad es que lo hago porque me aterran
ciertos aspectos de mi existencia
no la anemia inherente a todas las cosas
el pan los diarios la fe
remeras gastadas de cuando éramos puro deseo

pienso apenas en algunos detalles menores
la fragilidad de ciertos encastres
destinados a soportar un peso considerable
los defectos propios de la intervención humana
o descubrir años después
que nos hemos esforzado inútilmente
que para aquella tarea existía
una herramienta más apropiada

Un tipo sensible

te vi llorar a tus muertos 
como si te hubieran prometido otra cosa

te acolchoné el desmayo cuando te avisaron
que habían hecho todo lo posible

amenacé a los de la cochería
esa vez que nos querían negar el cajón
y a vos se te acalambraron las palabras

acompañé cada despedida
en ascenso diagonal o descenso tambaleado
con el mismo
distraído
silencio

tengo la memoria de tus ojos
salando tu egoísmo
mientras yo aprovechaba mi tamaño
y te abrazaba confiado
de que la presión y la ternura a veces se parecen

por suerte
a cualquier mueca se le puede adjudicar tristeza
y no hace falta mucho más
que un desconcierto racional
un suspiro de hastío
para acompañarte en estas situaciones
naturalmente delicadas

Adopción

en el transcurso de los primeros días 
los cuatro gatitos que rescatamos del baldío
se fueron muriendo
lo que primero fue tierna voracidad
y una cercanía frenética
que atribuimos a la gratitud
se convirtió de repente en pasos desarticulados
estertores diminutos y una espera raquítica
todo del tamaño de cualquiera de nuestras manos

acompañamos la vida vulnerada
aceptamos la inutilidad de ciertos tratamientos
verificamos una y otra vez
y esperamos
que en algún rincón de nuestros hijos
se siembre este aprendizaje

iniciada la secuencia del descarte
costó despegar el cuero
del trapo que arropó la agonía
como si vivir implicara no adherirse
o la muerte trajera consigo una dignidad
que obliga a ser mortaja a lo último que nos rodea

después
abrazarnos en la tristeza
fingir que deseábamos otra cosa
que son crueles las personas y el destino
suspirar de alivio
cuando nadie nos estaba mirando

Para conocer más sobre el autor:

Les compartimos, además, esta entrevista, que los amigos de Restos Diurnos realizaran con el autor.

Poesía, cine y actualidad.

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