Poemas de Barbara Alí

Poemas de Barbara Alí
Bárbara Alí

Recorrido poético: Poemas de Bárbara Alí

Breves comentarios biográficos

Antes de compartirles los poemas de Bárbara Alí, haremos un breve recorrido por algunos aspectos relevantes de su biografía. En primera instancia, mencionar que nació en Buenos Aires, en el año 1984. Por otro lado, Es Licenciada y Profesora en Letras por la Universidad de Buenos Aires.

En 2020 publicó Movimiento de ida (ediciones deacá) y la segunda edición de La mancha de los días (Editorial Kintsugi). Además, en el año 2021, resultó ganadora del Premio Unicaja de Poesía con el libro Memoria fantasma publicado el mismo año por la Editorial Pre-Textos.

Otros de sus libros son: Amor animal (Editorial Viajera), Escribir la noche (Mandrágora Editora) y El mar dentro del cuerpo (Editorial Golosina).

Una respuesta

Los Espías Rusos somos obstinados en conocer las diferentes concepciones poéticas que puedan aparecer. Una por cada autor. Contar con una poeta como Bárbara Alí y no hacerle esta pregunta es un desaprovechamiento en el que no incurriremos. Ante nuestra inquietud, la autora mencionó:

“Un exceso de infancia es un germen de poema”. Esta frase de Gastón Bachelard condensa la tierra fértil que da origen al poetizar. Creo que la poesía surge de la escucha del mundo, de la atención y del asombro y quizás también de alguna extraña forma de abandono de sí que abre espacio a la aparición de una música.

Los poemas de Barbara Alí

Del libro Movimiento de ida– 2019- Ediciones Deacá

Recordatorio 

Repetir los mismos gestos
una y otra vez
no es moverse

es revolver
los sedimentos del agua
que se aquietan
arriba, en el centro
y caen luego
por su peso
hacia el fondo

es enredadera
que se adhiere
a la pared

es mano
que escribe y borra
con el codo

es mano
que escribe y borra
con el codo.
Ya es diciembre 
pienso en los jazmines
y en el verano
en el aroma que largan
con el calor
en que tal vez
yo también
debería quedarme
un rato
en remojo y quieta
para que el aire
me descomponga
lentamente
hasta que un perfume
al fin
se desprenda
de mí.
Las palabras fantasmean 
inventar un verbo para designar
una invocación una sombra
que algunas tardes
se pega a las manos
y me recuerda
una parte del cuerpo
que te quedaste.
Los fantasmas hablan 
no sé qué dicen
aun cuando río a carcajadas
y creo que ya te olvidé
no comprendo el sentido
de algunas palabras sueltas
que vuelven.
, ya sé
que tendría que dejar
de pensar en accidentes
o ir directamente al grano
meter los dedos en el enchufe
para que la corriente me despierte
cuando me empiezo a aburrir
(el aburrimiento es un lago quieto sin reflejo).
Por suerte ayer soñé
que sacudía una almohada de plumas
y empezaban a salir por todas partes
quedaban suspendidas flotando en el aire.
La felicidad quizás sea
ver caer algo de a poco
y sonreír aliviada.
Insisto con las palabras
adentro del silencio
como quien raspa una olla vacía
para comer los restos.
El choque de la cuchara
contra el fondo
podría ser también
una música.

Poemas1del libro Memoria fantasma-2020- Editorial Pre-Textos

Desde hace unos meses 
quiero aprender braille
ensayo pasando
la yema de mis dedos
por cualquier cuerpo o cosa
donde creo
que puede haber una respuesta.
Cuando pasé el otro día
mis dedos por tus labios
decía
las palabras no alcanzan
hay que buscar
en otro lado.
Escribo como quien da testimonio 
en una comisaría
quisiera las teclas
de una antigua máquina de escribir
su ruido hasta al fondo
el carril que llega al otro lado
hace tope y suena
hacer tope como hacer pie
en este mar oscuro
a quién preguntarle qué pasó
desaparecido
dice el expediente
la palabra suena a fantasma
cierro los ojos y todo es blanco
blanco es el color de los que olvidan
y yo quiero despertar.
Recordar es
la mayor parte del tiempo
desenvolver un rollo con
fotos veladas.
Sobre el acrílico ámbar
se reflejan algunas manchas
son como fantasmas blancos
corridos por el tiempo
y dejan una estela
como la de los aviones
en el cielo.
Algunas partes están quemadas
y yo prefiero pensar
que fue el sol
de un amor tan fuerte
que ardió y dejó su huella
antes de que viniera el viento blanco
y se llevara
todo
o casi
todo.
Trata de recordar 
el calor de las manos de su padre
aquella tarde en la plaza
el viento soplaba fuerte
y levantaba la arena
solo suena en su cabeza
el chirriar de las cadenas de una hamaca
ese sonido agudo del metal oxidado
busca en sus bolsillos
algo para apretar como amuleto
recordar es siempre
un movimiento en reversa
Hay un pueblo
con el nombre borrado
en un cartel.
Hay vías
que se pierden a lo lejos.
En medio de la neblina
una forastera llega
un atardecer frío.
Aquí alguien podría decir
que es domingo
y podría ser cierto.
Casi cualquier cosa
podría ser verdad
cuando hay tanto silencio.
Pienso en inventar
y no sé por qué
ahora un pájaro amarillo
se acerca a mí
aunque tenga
las manos vacías
de alimento.

Libro Escribir la noche-Mandrágora Editora- 2024

Algo se vela cuando abro los ojos.
Tanteo como ciega entre la bruma.
Quiero traficar imágenes.
Saber quién soy del otro lado.
Otra vez insomnio. Dar vueltas tratando de encontrar un punto de apoyo donde dejarse caer. Hablar con alguien que no está. Querer hacer silencio. Esperar. Los ojos son dos faros de auto proyectando luz sobre una ruta oscura.
Esa necesidad de luz que no te deja ver, me digo.
Tengo que enseñarme a estar ciega.
Días de horizontes brumosos. Las cosas pierden sus límites. De golpe una rama me pincha la garganta o estiro la mano para buscar el vaso de agua y se aleja, se resbala, cae. Le pido al sueño algo como una casa. Soy una peregrina caminando en círculos en el desierto. Me froto los ojos y los cierro, me dejo llevar por la inercia del sueño. Ojalá se dibuje un camino.

Otra vez Bachelard: “El misterio poético es una androginia”. Podría tachar poético y escribir del sueño y seguiría siendo lo mismo. Como un monstruo vestido de fiesta, como una sirena, como un bebé viejo, como una medusa con cabellera de pulpo que atrapa recuerdos, como un vampiro perdidamente enamorado de un animal humano, como un dragón solitario flotando en el lago de un puente de un castillo milenario, como una mantícora escondida debajo de la cama, como una gorgona metida en una crátera de vino, como una oruga que brilla en la noche con el croar de las ranas, como mi lengua intraducible a estas palabras.

Fe de erratas: el inicio de algunos versos cuenta con una negrita que no aparece en los poemas originales. El objetivo es hacer muy claro el inicio de los poemas.

Conocer más sobre la autora:

Poesía, cine y actualidad.

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