
Andrés Restrepo Gómez – Novela
Reseña de la obra
un análisis de Andrés Restrepo Gómez – Novela
¿Qué pasaría si intentaramos adivinar el mail de un famoso escritor como quien prueba combinaciones en un candado y, en un acto de fe vandálico, lográramos acertar? Podemos decir que esa escena es el disparador que da origen al libro El mal de Aira, de Andrés Restrepo Gómez.
Lo que empieza como un juego de azar y probabilidades, se transforma rápidamente en un intento por invitar a César Aira a una universidad en Medellín, para devenir finalmente en una obsesión, una enfermedad: El mal de Aira.
Nueva novela Andrés Restrepo Gómez
Andrés -el personaje también se llama Andrés- nos cuenta en primera persona cómo se le mete este autor en la cabeza. Al principio por un concurso literario: lo gana, se lo quitan y lo castigan debido a que es acusado de evadir e infringir los, cuestionables, procesos de selección en un principio.
Debido a esto, se le ocurre que, con el objetivo final de vengarse del circuito poético de Medellín, puede consagrarse en un suceso extraordinario: convocar a un escritor internacional a una charla en su universidad.
El mal de aira
Así, por descarte, proximidad o una fusión de ambas, Andrés escribe un email al escritor César Aira usando una de esas direcciones de correo electrónico que, imagina, puede ser la suya. A raíz de lo que ciegamente creemos que es la real y efectiva respuesta del prolífico autor argentino, amableme (y lejana) rechazando la invitación, comienza la obsesión que enfermará a nuestro protagonista. La literatura, sabemos que puede ser un virus difícil de atacar.
La novela se mueve sin frenos, como un largo monólogo. No hay capítulos, no hay pausa que no deje de sentirse como un jadeo agitado. En ese ritmo se avanza como en trance, sin darse cuenta. Esa especie de flujo de conciencia neurótica, se parece a lo que Amélie Nothomb dijo alguna vez sobre su forma de escribir: “muy instintiva, pero a la vez muy cerebral”.
nota de pilar sanjurjo
Como el mal del aire del que habla la medicina popular “provocado por espíritus malignos, con dolor y malestar en varias partes del cuerpo”, el mal de Aira también duele. Y no tiene cura fácil. Es un padecimiento, una obsesión que pasa por el cuerpo. El mal de Aira aqueja no solo al personaje, sino también al narrador y al ocasional lector. En otras palabras, se puede respirar ese padecimiento.
Todo en el texto parece partir de un mismo gesto: escribir para seguir escribiendo, escribir huyendo como quien se lanza. Si Aira decía que su método era una “fuga hacia adelante”, eso se nota también acá, no como copia sino como síntoma.
Andrés Restrepo Gómez
Hay algo también en este texto que recuerda al Poeta chileno de Zambra: el paisaje literario aparece como un mundo coloreado por un afecto cínico, por un humor melancólico y fracturado hacía sus contemporáneos poetas, ciclos de lectura, universidades y migraciones.
Quien haya deambulado por alguno de los espacios que narra el autor puede sentirse identificado debido a la construcción lúcida de los mismos. En ese sentido, la novela logra un registro de la época que, sin dudas, hará que sea revisitada en el futuro por quienes estén curiosos de conocer el ámbito literario porteño durante estos años.
Conclusiones
Así por momentos me lleva a pensar en las palabras de Borges sobre la vida de un autor, refiriéndose a que la misma puede enseñarnos más que sus libros. Y acá, en esta especie de autobiografía ficticia, esa idea se lleva hasta el extremo (incluso, en ocasiones, hasta la parodia). Andrés quiere acercarse a Aira, tocarlo aunque sea con palabras, pero en esta búsqueda solo logra hablarle a una dirección de mail, como si fuera una ouija o una botella lanzada al mar, quizás, quien sabe, no esté dando con el lector anhelado.
Para conocer más sobre el autor:
Andrés Restrepo Gómez (Medellín, 1996). Reside en Buenos Aires desde el 2016. Egresó de la Escuela Profesional de Cine de Eliseo Subiela, donde es docente de la cátedra de Guion I y II. Actual Maestrando en Dramaturgia de la Universidad Nacional de las Artes, institución en la que cursó también la Licenciatura en Artes de la Escritura. Dirigió y escribió los cortometrajes Muerte, no seas mujer (2018), El corazón es la cuarta pared (2019), Muhamab el zurdo (2021), Los novios 2023) y Los subtítulos (2024). En el 2020 publicó en Medellín su primer libro de poemas: La bohemia que pagaron mis padres, con Vásquez Editores. En enero del 2022 resultó accésit del XXIV Certamen Literario de Relato Breve “Villa de Colindres” con su cuento “El proceso”, reescritura libre de la novela homónima de Kafka. Colabora para la revista Otra Parte en la sección de Teatro, Cine y Discusión y también ha publicado artículos en diversas revistas científicas.
Poesía, cine y actualidad.