
Poemas de Sergio Lizárraga
Breves comentarios biográficos
Antes de compartir los poemas de Sergio Lizárraga, deberemos mencionar algunos aspectos fundamentales de su biografía literaria. En primera instancia, el autor nació en Tafí Viejo, Tucumán (1975). Es profesor en Letras con posgrado en Ciencias Sociales. Es, además, gestor cultural.
Publicó algunos libros de poesía. En el año 2014 publicó Poemas de Lodebar. Por otro lado su libro En tajos a la sed fue publicado en el año 2017 por Ediciones del Dock. Y cuenta con dos publicaciones realizadas en su provincia: Panes mojados (Fondo Aconquija) y Todavía hijo (Puerta Roja Ediciones), el libro que aquí nos convoca.
Entrevista rusa
¿Qué es la poesía para Sergio Lizárraga?
Será muy difícil ser original con las respuestas. Creo que en mi poesía están los claustros y también los mundos, porque la poesía se constituye en un espacio donde establezco una relación muy íntima con la palabra pero también, con el silencio. El silencio me conmueve y me atrae, porque me permite entre muchas otras cosas, escuchar. Los poetas habitamos la poesía, la vivimos, la militamos, la existimos. Para mí, escribir poesía es una experiencia espiritual.
¿Qué nos podrías contar de tu proceso creativo?
Mi proceso creativo está vinculado con la búsqueda. Por supuesto, leo todo lo que puedo. Escribo porque busco todos los días algo que no puedo contener en ninguna palabra.
¿Cómo empezaste a escribir?
Empecé a escribir antes de saber escribir convencionalmente. Desde muy chico, ya jugaba a escribir. Daba a mis garabatos toda la significación, y los “leía” con gran entusiasmo, porque ya sentía que contaba historias. Sigo escribiendo porque nuestra identidad se forja en el continuo devenir de la vida. Cada experiencia, por mínima que sea, deposita en nosotros un sedimento que termina por definir quiénes somos. De mis experiencias vitales brotaron algunos de mis temas e imágenes; la migración habita mis versos, junto a la búsqueda, el silencio, los bosques, el cuerpo, y por supuesto lo místico, porque la nostalgia se espiritualiza. También en mis versos se hacen presente los caminos, la esperanza, el duelo, la orfandad… Comencé a escribir y sigo haciéndolo, porque tengo un alma inquieta, que emigra y regresa, permanentemente.
Poemas de Sergio Lizárraga
Del libro Todavía hijo (Puerta Roja Ediciones 2025)
Todavía Luz I no soy bienaventurado pero he dado pan quien lo recibió hoy no tenía palabras dónde el dios se hace presente si los labios no conocen el sabor de un pez II mi padre y yo nos hemos pedido pan tantas veces en la vida dejando entre su silencio y el mío migajas no para medir distancias sino para que sean trigo
VI
pienso en los monjes
pescadores
en el encierro de las redes
en el abrirse de las manos
en mi claustro
ni levadura
ni sal
VII
como si fuera un ciego
rozo la arena
mis dedos son un puente
para que emigre el llanto
Otros poemas
Del libro En tajos de la sed
la soledad del hueso
II
No sé
De qué están hechos sus dientes
Pero la puerta de mi casa
Muerde
Desgaja
Cualquier alma
Deja los huesos
Crujientes
Por eso no sé
Si es tu alma
La que ha quedado fuera
Resguardada
O si son tus huesos
Los que temieron más que tu alma
Porque al entrar a casa
Solo viniste con el color de tu otoño
Y yo no pude esconderte mis hojas
No sé por qué
La boca de mi puerta
Nunca muerde
Lo que en vos
Me duele
Del libro Panes mojados
sombras de árboles
III
la imagen peregrina de un sacerdote
quieta
siendo la columna de una hostia
me hizo pensar en mis vientres
en el vientre que se fue con mi madre
en el vientre que se fue con mi padre
en el vientre que se fue con mi hermana
en el vientre
que vos dejaste callado
cuando yo tenía los labios sin dientes
y vos no te naciste pan
me queda otro vientre en el cual pensar
veo la hostia y abro la boca
dejo el mentón en el primer escalón de mi orfandad
dejo la frente sin hacer nada
dejo las manos sin juzgar
y pienso en el vientre que me queda
en el entrarse de la hostia
en su moler mis huecos
pienso
se acabe o no el viento
en usar mis pulmones
mi corazón
mis riñones
para dejar la boca abierta
como pilar del hambre
Para conocer más sobre el autor:
Sergio Gabriel Lizárraga. Tafí Viejo, Tucumán, 1975. Es profesor en Letras con posgrado en Ciencias Sociales, formador de formadores y gestor cultural, ejerce la docencia en el nivel Universitario y Superior. En poesía publicó Poemas de Lodebar (Alción Editora, 2014), En tajos a la sed (Ediciones del Dock, 2017), Panes mojados (Fondo Editorial Aconquija, Ente Cultural de Tucumán, 2021) y Todavía hijo (Puerta Roja Ediciones, 2025). Obtuvo una beca Fulbright-Nación y una Pluma de Plata de la SADE.
Poesía, cine y actualidad.


