
Una nota de Franco Bedetti: Mortal Causes, arqueología local de un conflicto británico
Mortal Causes, arqueología local de un conflicto británico
La presente reseña sobre Mortal Causes de Ian Rankin es un acercamiento desde la perspectiva de un simple lector de policiales, que al mismo tiempo, indaga también en la relación vida y literatura desde un ímpetu, si se quiere, deleuziano.
En Mortal Causes la complejidad del asesinato que da inicio a la trama, conduce al desentrañamiento de los vínculos entre los gangsters, las organizaciones paramilitares, la injerencia internacional, los fanatismos religiosos, la tradición, y la identidad nacional escocesa. Todos estos elementos son narrados a partir de la pregnancia de lo local edimburgués1, pero muy lejos estamos de algún tipo de costumbrismo, regionalismo, ni de nada parecido; la pregnancia de lo local no trae aparejadas esas grandes descripciones típicas del realismo decimonónico que podían ocupar varios párrafos, incluso páginas. En Mortal Causes nos encontramos con lo contrario: las grandes descripciones son escasas, lo que prima son los diálogos entre los personajes, diálogos largos y complejos con mucha cantidad de personajes. El inspector Rebus se mueve por la ciudad, de un extremo a otro, del Old Town al New Town, del centro a los suburbios de un barrio como Gar-B2.
Coincido con Olga Roebuck3(2020), en que:
“Rankin´s work, can be analysed as a truly authentic depiction of a particular community and even if the conflict, which is tearing it apart, is a matter reaching far beyond Edinburgh´s skyline, it is presented in a specifically local setting and form4. This text deals with the crime story Mortal Causes in which Rankin displays his own view of the Catholic/Protestant conflict and its Edinburgh version. The analysis focuses on how this conflict is presented as the authentic characteristic of local community, how the local community created its own version of this conflict, and how the protagonist attempts to remain uninvolved despite his own personal history or his own local identity.” (p.2) Lo propio del Tartan Noir5 parece estar en esa “localidad”, en esa pregnancia de lo local en la novela, que es sin duda buscada y perseguida por el autor, tanto es así que Ian Rankin, lejos de ser un ermitaño o una persona que evita los lugares públicos y las cámaras, es habitué del Oxford Bar, donde se lo puede ver regularmente. En 2024 tuve la oportunidad de ir y logré tomar dos fotos, donde podemos ver un retrato de Ken Stott (el actor que encarnó al detective Rebus en la primera versión televisiva) y debajo un retrato del propio Rankin.
La novela
En las primeras páginas nos enteramos del hallazgo de un cuerpo en Mary King’s Close, pleno centro histórico de Edimburgo: nuevamente la marca de lo local en la trama es siempre central. Mary King’s Close es un conjunto de callejones históricos subterráneos y sellados en Edimburgo, se encuentran bajo la Royal Mile, la calle más importante del Old Town6. Originalmente, era un concurrido callejón del siglo XVII, que se utilizó como atracción
6 La división de Edimburgo se basa en la Old Town, la parte medieval y más antigua alrededor del Castillo, y la New Town, un distrito neoclásico planificado a partir del siglo XVIII para aliviar laturística después de su reapertura en 2003, ofreciendo a los visitantes un recorrido por la vida de los antiguos residentes y la historia de la ciudad, incluyendo leyendas de fantasmas y de la época de la peste. El lugar que elige el autor para la aparición de un cadáver es -quizás- el más típicamente noir que pueda existir: un lugar oculto (ya que en la novela se cuenta que en ese entonces permanencia cerrados a los turistas), un lugar lleno de sombras, lúgubre, tenebroso, bajo tierra, alejado de la luz del sol, y al mismo tiempo un lugar ubicado en el centro histórico de la ciudad, no en las afueras, sino en el corazón mismo de la ciudad. Lo típico local va desplegando el hilo de la trama, y eligiendo dónde hacer las costuras.

Sin embargo, el conflicto -aunque con representación interna- es en parte importado. La manera en que lo mataron y las marcas que le dejaron al cadáver hacen pensar al Inspector John Rebus que el asesinato podría estar vinculado con grupos sectarios y unionistas del Úlster (Irlanda del Norte), planteando el temor del terrorismo en una ciudad habitualmente
superpoblación. El Old Town presenta un entramado de calles estrechas y edificios compactos, mientras que el New Town se caracteriza por sus amplias avenidas, plazas y arquitectura georgiana.
sobrepasada de turistas. Pero el temor tendrá razón de ser, ya que el “Festival de Edimburgo”7 es el lugar perfecto para realizar un atentado y los terroristas pueden intentar aprovechar la gran concentración de gente para hacer un ataque masivo o lo más masivo que se pueda.
La omnipresencia del Festival es clara. El Festival es nombrado por el narrador, por Rebus, por los paramilitares que lo odiaban, y todo en más de una oportunidad; el Festival es el marco temporal de la novela, la novela dura lo que dura el Festival. El ser parte del Edimburgo propio del Festival conduce nuevamente las palabras a la identificación de lo local, a la pregnancia de lo local edimburgués en la novela, incluso si se trata de un conflicto importado desde Irlanda del Norte; incluso si ni siquiera el conflicto es tal y se trata, ya no de bandos políticos enfrentados por ideas y valores, sino de facciones del crimen organizado que solo se dedican a hacer negocios. Quizás, no se trate de una cosa o de la otra, sino de ambas al mismo tiempo, quizás se trate de: los centenarios conflictos políticos, y la convivencia y el avance del crimen organizado en las organizaciones paramilitares del mundo. Diría que pasa todo eso, pero que pasa a la manera de Edimburgo, y eso es lo que le parece importante narrar a Rankin.
De hecho, cuando se detiene a describir una situación, elige precisamente describir el momento en que el Festival está terminando y la ciudad vuelve a su funcionamiento más rutinario, pero con cierta irradiación de alegría a pesar de las habituales lluvias y tormentas:
“The city was definitely coming out to play. It was the start of September, and therefore the beginning of that slow slide into chill autumn and long dark winter. The Festival was winding down for another year, and everyone was celebrating. It was on days like this that the city, so often submerged like Atlantis or some subaqua Brigadoon8, bubbed to the surface. The building seemed less dour and the people smiled, as though cloud and rain were unknown.” (Rankin; 2011, p.300).9
Otro momento donde advertimos la clara utilización del escenario histórico de Edimburgo para escenificar la novela y construir la narratio de lo local edimburgués, tiene lugar cuando Rebus persigue a Soutar ni más ni menos que en Calton Hill:
“Rebus walked slowly towards where Soutar has been. He was nowhere on the street, but a couple of yards further on was a gateway, and beyond it some steps. The steps led to the top of Calton Hill. Rebus took a final deep breath and accepted the challenge. The rough steps up to the summit were busy people climbing and descending. Most of them were young and had been drinking. Rebus couldn’t even summon the breath to yell something. <<Stop him>> or <<Get out of his way>>. He been breathtaking, had Rebus had any breath to spare. The music was being piped up here too. Smoke drifted south across the city, followed by more tinsel colour siege. A lot of people were drunk. Some were stoned. It wasn’t gunpowder you could smell up here.”10
Amenaza a Ian Rankin
En las primeras páginas de la novela hay una introducción en la cual el autor nos cuenta de la amenazas sufridas a través de cartas, como consecuencia de la publicación de Mortal Causes. Por esto, no se trata justamente de un costumbrismo vacío de contenido, simplemente mimético, no se trata de una literatura que solo pinta la realidad y revisita los lugares turísticos de una ciudad tan linda e interesante como Edimburgo. La novela indaga un tema de la realidad con el cual hace ficción y esa ficción incomoda a personas -ya no personajes- de la realidad que desean censurar la novela. Algunas páginas de internet se animan a sostener que la carta que contenía la amenaza fue enviada por un paramilitar del Úlster (Irlanda del Norte), probablemente de un grupo lealista/unionista, y el el reclamo era cómo se retrata a los personajes relacionados con este sector en la novela.
Arqueología barrial de un conflicto británico
En la lectura de Mortal Causes asistimos a la narración y puesta en escena de una arqueología barrial de un conflicto británico: presenciamos la precisión y el cuidado de arqueólogo que ejerce Rankin sobre el material narrable de la ciudad, con el que construye su versión de “lo local edimburgués”, en el contexto del conflicto entre protestantes y católicos, pro corona británica versus pro nacionalismo independentista,etc. Y viajamos, claro, pero no lo hacemos como quieren los videos de You Tube, donde todo es una llana serie de lugares icónicos y nada más; viajamos atravesando muros, bajo tierra, haciendo emerger atlántidas y brigadoons, arqueologizando las tramas que habitan Edimburgo. En Mortal Causes estamos frente a una especie de Non-fiction impresionista en tanto retrato edimburgués donde se prioriza -a partir de la narración de lo local edimburgués- la percepción subjetiva, las sensaciones y la atmósfera propia del contexto político-social que atraviesa la ciudad en particular y Gran Bretaña en general.

1 La conceptualización de “lo local edimburgués” la desarrolle a partir de los postulados de Olga Roebuck en su texto “Authenticating a Community: Exploring Scottish Conflicts in Mortal Causes by Ian Rankin”.
2 Según la crítica especializada Gar-B no existe, sino que está inspirado en otros barrios marginales de Edimburgo.
3“La obra de Rankin puede analizarse como un retrato verdaderamente auténtico de una comunidad particular, e incluso si el conflicto que la está destrozando es un asunto que se extiende mucho más allá del horizonte de Edimburgo, se presenta en un marco y forma específicamente locales. Este texto aborda la novela policíaca Causas Mortales (Mortal Causes) en la que Rankin expone su propia visión del conflicto católico/protestante y su versión en Edimburgo. El análisis se centra en cómo este conflicto se presenta como la característica auténtica de la comunidad local, cómo la comunidad local creó su propia versión de este conflicto, y cómo el protagonista intenta mantenerse al margen a pesar de su propia historia personal o su propia identidad local.”(p.2) – (Traducción de Franco Bedetti).
4 El subrayado es nuestro. 5 Sobre el Tartan Noir recomiendo leer: Wickman, Mathew (2013). “Tartan Noir, or, Hard-Boiled Heidegger.” Scottish Literary Review 5.1, pp. 87-109.
7 Cabe aclarar que poco a poco el “Festival de Edimburgo” se ha ido convirtiendo en un conjunto de diferentes festivales el más grande y conocido es el “Festival Fringe de Edimburgo”, el festival de artes escénicas más grande del mundo. Otros eventos de renombre son el “Royal Edinburgh Military Tattoo” y el “Festival Internacional del Libro de Edimburgo”.
8 La leyenda de Brigadoon cuenta la historia de un místico pueblo escocés que aparece solo un día cada cien años, manteniéndose inalterado y a salvo del paso del tiempo y del mundo exterior. Para protegerse de la influencia del mundo moderno, un milagro asegura que la aldea permanezca inalterada, pero si un habitante se marcha, el pueblo desaparecerá para siempre. 9“La ciudad definitivamente volvía al ruedo. Era principios de septiembre y, por lo tanto, el inicio de ese lento descenso hacia el frío otoño y el largo y oscuro invierno. El Festival estaba terminando por otro año, y todos estaban celebrando. En días como este, la ciudad, tan a menudo sumergida como la Atlántida o una Brigadoon subacuática, emergía a la superficie. Los edificios parecían menos severos y la gente sonreía, como si las nubes y la lluvia fueran desconocidas.” (traducción de Franco Bedetti) – (Rankin; 2011, p. 300).
knew if he tried to spit, the stuff would be like paste. All he could do was follow. At the top, Calton Hill was crowded with people sitting on the grass, all turned towards the Castle. The view would have
10“Rebus caminó lentamente hacia donde había estado Soutar. Ya no estaba, pero pocos metros más adelante había una entrada, y más allá unos escalones. Los escalones llevaban a la cima de Calton Hill. Rebus tomó una última respiración profunda y aceptó el desafío. Los duros escalones hacia la cumbre estaban ocupados con gente subiendo y bajando. La mayoría eran jóvenes y habían estado bebiendo. Rebus ni siquiera pudo reunir aliento para gritar algo. «Párenlo» o «Quítense de su camino». Sabía que si intentaba escupir, la sustancia sería como pasta. Todo lo que podía hacer era seguirlo. En la cima, Calton Hill estaba abarrotada de gente sentada en la hierba, todos mirando hacia el Castillo. La vista habría sido impresionante, si a Rebus le hubiera sobrado aliento. La música estaba siendo emitida por altavoces. El humo se desplazó hacia el sur a través de la ciudad, seguido de más asedio de colores de oropel. Mucha gente estaba borracha. Algunos estaban drogados. No era pólvora lo que se podía oler.” (Traducción de Franco Bedetti).
Biografía
Ian Rankin (1995) “Mortal Causes”. Orion.
Olga Roebuck (2020). “Authenticating a Community: Exploring Scottish Conflicts in Mortal Causes by Ian Rankin”. University of Pardubice.
Wickman, Mathew (2013). “Tartan Noir, or, Hard-Boiled Heidegger.” Scottish Literary Review 5.1, pp. 87-109.
Para conocer más sobre el autor:
Franco Andrés Bedetti nació en Casilda, Santa Fe, Argentina, en 1993. Poeta, editor y Profesor en Letras por la Universidad Nacional de Rosario, su trayectoria lo ha llevado a explorar la literatura desde múltiples perspectivas. En el ámbito académico, profundizó en la obra de Charles Baudelaire con su investigación “La Potencia de la Fascinación”, presentada en el “I Encuentro de Estudios Latinoamericanos sobre Otras Literaturas”. Además, desempeñó roles de docencia y adscripción en cátedras de Literatura Europea y Iberoamericana en la Universidad Nacional de Rosario, lo que evidencia su sólido compromiso con el estudio crítico de las letras. Bedetti debutó en la poesía con Pan, un poemario que recibió una mención en el concurso “Felipe Aldana” (2013), marcando el inicio de una obra que combina sensibilidad y rigor. Su capacidad para transitar entre géneros quedó patente con su nouvelle inédita Lobotomía, reconocida en el concurso “Manuel Musto” (2014). Con libros como La era del fármaco (2018) y Libro Desierto (2019), Bedetti ha construido una voz poética que indaga en los límites del cuerpo, el lenguaje y la memoria. Su labor como editor también destaca, habiendo fundado Editorial Peregrinatur junto al chileno Gonzalo Geraldo, además de dirigir la revista digital Mía en mí / Miami. Su poesía y pensamiento crítico han cruzado fronteras, siendo publicados en diversas revistas de Argentina, México, Perú y Chile, y presentado en festivales internacionales como el “Tercer Festival de Poesía La Chascona” de la Fundación Pablo Neruda.
Poesía, cine y actualidad.


