
Letras sin fronteras – Resistencia Poética
Acerca del Ciclo:
Letras sin fronteras es un ciclo que llevan adelante los escritores Daniel Barroso, Juan Carlos Herrera y David Sorbille, con la coordinación de Elsa Lombardo. Si bien todos tienen una larga trayectoria en el mundo literario, se reunieron hace poco para celebrar el primer encuentro de LSF que tuvo lugar en el Sitio de Memoria Ex Olimpo. Compartimos con ustedes, el manifiesto leído ese día.
“LA ESCRITURA COMO LUGAR DE ÉTICA, RESISTENCIA Y UTOPÍA”
El presente documento reúne los pensamientos que están destinados a destacar a la ética, como identidad esencial, la resistencia, como actitud ante la adversidad, y la utopía, como motor e incentivo de nuestra tarea de trabajadores de la palabra. Al respecto, César Vallejo enunció que la relación entre el que escribe y su escritura no es una relación narcisista, es una relación dialéctica entre el creador y la historia. Es un camino de constancia, en donde el escritor debe encuadrar su tarea, dentro de un concepto de responsabilidad social que también es política. De ahí, que la obra de un escritor es un proceso de interacción entre el creador y la sociedad. El escritor utiliza la razón, la emotividad y su entorno cultural como herramienta estética, integrando su experiencia como individuo de un colectivo singular de pertenencia a valores universales.
La ética
La construcción de una ética tiene múltiples aspectos, tanto en lo individual como en lo colectivo. Del igual modo se establece una batalla contra la indiferencia y la injusticia social, como valores propios del acto creativo. El escritor es sujeto político, pero, ante todo, es responsable de suscitar una nueva sensibilidad en la naturaleza humana, por el cual nos permite reconocer el grado de asociación del sujeto creador y el sujeto receptor en un acto que implica darle voz a los sin voz. No obstante, es importante subrayar que la creación literaria no debe ser panfletaria ni devenir en un desbarranco lingüístico, sino tener autenticidad y el celo creativo de su obra. Marechal sustentaba que el mero hecho de escribir es tomar una posición. Discutan la idea y traten de pensar en algún libro que conozcan que, de ningún modo, utilice las ideas de la época en que fue escrito.
Letras sin fronteras
En este contexto, la recurrencia en el planteo didáctico nos hace posible señalar otras consideraciones referidas a las causas y los efectos que perturban a la sociedad humana. Es así como, la realidad nos muestra la presencia amenazante de anacrónicas ideologías dirigidas a cooptar amplias franjas sociales, e impunemente practican acciones deleznables ante la indiferencia pública. El globalismo totalitario en beneficio de un implacable despotismo tecnocrático, anula la capacidad de respuesta necesaria para revertir la injusticia planetaria. Al respecto, el filósofo Giorgio Agamben no tiene dudas en destacar que padecemos una crisis permanente provocada por el capitalismo salvaje como sistema gravitante a escala mundial. La certeza de esta visión, no solo nos permite observar el fenómeno descrito sino la forma en que se manifiesta el apoyo de vastos sectores que se sienten atraídos e incluso fanatizados por fórmulas o personeros inventados por el mismo sistema de poder, como es el caso de las tantas e insólitas etiquetas que favorecen la fragmentación y decadencia de la sociedad. Asimismo, la licuación de valores ligados a los derechos humanos, ha engendrado un fenómeno negativo que implica un retroceso evidente. La imagen del factor artificial en donde la apariencia se superpone a lo real, y el narcisismo y la pérdida del deseo anulan la capacidad de relación con el otro, determina un estado de cosas en donde se va desplazando cotidianamente los atributos de la interacción y la conciencia social.
Resistencia Poética
La actividad política como instrumento esencial en democracia, no está exenta del panorama expuesto, sino dirigida a presentar un escenario en donde todo parece o es negociable y en consecuencia corrupto. Es así como, en este sinuoso camino se va perdiendo la posibilidad de darle sentido a las cosas, de emprender una tarea dialéctica capaz de brindarnos una síntesis esclarecedora. La comunicación digital impide el cuestionamiento al orden establecido, tomando así el sistema informático rasgos no visibles de un poder hegemónico que impide vínculos interpersonales reales. Al respecto, dice Francisco I en su “Encíclica Fratelli tutti”: “Abrir al mundo, es una expresión que ha sido cooptada por la economía y las finanzas. Se refiere exclusivamente a la apertura a los intereses extranjeros o a la libertad de los poderes económicos para invertir sin trabas ni complicaciones en todos los países. Los conflictos locales y el desinterés por el bien común son instrumentalizados por la economía global para imponer un modelo cultural único”.
Estado de gravedad
El estado de gravedad en que se encuentra el mundo actual nos interpela en la necesidad imperiosa de tomar conciencia sobre los factores predominantes de una patología paranoica dirigida a negar el sentido de la historia y anular el pensamiento crítico. Una nueva colonización mental alimentada por la masificación, el exacerbado individualismo, la apatía generalizada, la prepotencia descalificadora, la criminalidad detrás de redes globales, la manipulación de las noticias y la nefasta propagación de la difamación, el descarte y la calumnia debilitan el cuerpo social. De ahí que, estamos atravesando un tiempo en donde la simulación y el cinismo demuestran ser los instrumentos de una concepción aberrante del poder que sacrifica la ética en beneficio de mezquinos intereses. Queda, entonces, como ciudadanos y escritores, romper los muros que nos separan de nuestros semejantes, no vacilar en cuestionar a los medios de comunicación masivos en cualquiera de sus versiones, aprender de una vez por todas que el cúmulo de información no significa mayor sabiduría.
Letras sin fronteras
Pero, lejos de un pesimismo irreparable, la pretensión expuesta en este documento, apunta a la responsabilidad de los seres humanos para ejercer el raciocinio y llevar a la práctica las ideas que nos garanticen un futuro mejor. La cultura de la humanidad no solo implica el cultivo del espíritu humano, sino la suma de las capacidades intelectuales y representativas de los pueblos emancipados de toda dominación. Pues, como señaló Julio Cortázar: “La humanidad empezará verdaderamente a merecer su nombre el día en que haya cesado la explotación del hombre por el hombre”.
Ciclo de poesía
La memoria, la justicia y la verdad, deben transitar juntas los caminos de la redención social, renegar de toda forma de desprecio y sostener la igualdad ante la ley. Los desafíos de la actualidad, exigen que se divulguen propuestas y objetivos basados en aprendizajes e intercambios creativos que enaltezcan el esfuerzo intelectual. Por tal motivo, la ética, la resistencia y la utopía están ligadas a nuestros actos que deben modificar hábitos inconducentes, fortalecer los grupos culturales que obedecen a propósitos aleccionadores, plantear objetivos que favorezcan la reflexión y el encuentro en función de temas convocantes que se vuelvan efectivos y se expandan genuinamente. La inteligencia artificial, robotización y automatización que nos venden los centros del poder mundial, son la negación del verdadero progreso, pues tienen la fuerza material del dominio tecnológico, pero carecen de sabiduría cuando no responden a las necesidades sociales. En consecuencia, la única opción para el ser humano es adquirir el sentimiento de ser él mismo y retomar el valor de su vida interior en un camino de superación individual y social, pues como expresó Eduardo Galeano citando al cineasta Fernando Birri: “La utopía está en el horizonte”.
Letras sin fronteras es un ciclo literario conformado por escritores de larga trayectoria en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Aquí comparten, un material manifiesto.
Poesía, cine y actualidad.